La orina (o pis) en lineas generales o por definición es una líquido acuoso, transparente y amarillento, con cierto olor, secretado por los riñones y eliminado al exterior del cuerpo por el sistema urinario. Aunque también la orina puede ser útil para determinar la presencia de algunas enfermedades.
Respecto al color, casi siempre se excreta orina entre amarillenta y ámbar. ¿Pero qué pasa cuando el color no es el -de siempre-?.
Si se torna muy “transparente”:
Suele suceder cuando hemos bebido mucho líquido (agua).
Ámbar oscuro:
Si estamos en proceso de deshidratación por fiebres o quemaduras.
Amarillo “verdoso”:
Puede llegar a determinar la presencia de diabetes.
Marrón oscuro:
Todo indica que existe una gran probabilidad de padecer hepatitis viral aguda o una cirrosis (el exceso de bilirrubina tiñe la orina de ese color).
Verde:
Es indicativo de una infección por bacilos Pseudomonas.
Naranja:
El consumo de zanahorias y las vitaminas B tíñen la orina de este color.
Tono turbio y aspecto “espeso o lechoso”:
La orina contiene moco, glóbulos blancos, bacterias o hematíes, normalmente a causa de una infección.
Rosado, rojizo o pardo:
Es el producto del consumo de remolachas, moras y ciertos medicamentos, aunque este último también puede advertir de que nos aqueja anemia hemolítica, una lesión en los riñones o porfiria.
