
(NOTI-RIO) “El acto fue un éxito que marca un punto de inflexión. Quedó claro que el PRO apuesta a una identidad propia: ni kirchnerismo ni libertarismo, sino gestión, cuadros técnicos y acumulación territorial. Esta masividad nos da la señal de que podemos movilizar sin depender de otras fuerzas. Salimos de Parque Norte con más optimismo del que teníamos hace apenas unos meses, con la mira puesta en 2027.”
Con esas palabras, el legislador provincial rionegrino Juan “Juani” Murillo, representante del bloque PRO-Unión Republicana por el Valle Medio, sintetizó el clima que se respiró este jueves en el predio de Parque Norte, en la Ciudad de Buenos Aires, donde el PRO celebró su Convención Nacional bajo el lema “Protagonistas del futuro”.
Murillo viajó especialmente desde la Patagonia para respaldar la nueva etapa del partido y su presencia no pasó desapercibida: en una provincia donde la fuerza amarilla busca reconstruir territorialidad, su figura joven y activa representa exactamente el tipo de dirigencia que el PRO quiere proyectar.

Un relanzamiento con mística fundacional
Este jueves, el predio de Parque Norte fue el escenario de un relanzamiento histórico. Bajo la conducción de Mauricio Macri, el partido buscó recuperar su mística de origen con la simbología que lo identifica: el amarillo predominante, globos multicolores y una banda sonora marcada por los éxitos de Tan Biónica y Airbag. El acto, organizado por el flamante secretario general del PRO, Fernando De Andreis, fue calificado internamente como un éxito rotundo.
La masividad del encuentro, más de 3.000 dirigentes de todo el país, una convocatoria poco habitual para las convenciones partidarias del PRO, fue interpretada como una demostración de fuerza.
El mensaje implícito fue contundente: el partido tiene capacidad de movilización propia y no depende de la estructura de La Libertad Avanza (LLA).
La primera en hablar fue la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, quien lanzó con ironía la frase que más circuló durante la jornada: “Para estar muertos somos un montón.” También estuvieron en el escenario los gobernadores Ignacio Torres (Chubut) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos), el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri, el presidente del bloque parlamentario Cristian Ritondo y el diputado Martín Yeza, entre decenas de referentes nacionales y provinciales.

Macri: “No somos un paso atrás, somos el próximo paso”
El cierre estuvo a cargo del expresidente, quien no esquivó la incomodidad de la relación con La Libertad Avanza. “¿Coincidimos en todo con este Gobierno? ¡No! Por supuesto que no”, afirmó ante la sala, para luego agregar que el PRO tiene “diferencias y las vamos a expresar todas las veces que sea necesario, pero nuestro objetivo es el cambio.”
Sin embargo, Macri evitó la confrontación directa con Milei. Destacó que seis de los nueve ministros del gabinete nacional tienen origen en el PRO y reafirmó el apoyo al rumbo económico.
El eje central de su mensaje fue la distinción entre “estabilizar y construir”: el PRO como el partido que viene a consolidar lo iniciado, no a contradecirlo. “No somos un paso atrás, somos el próximo paso, el que consolida lo que se logró”, sentenció.
En materia electoral, evitó definir candidaturas pero dejó clara la hoja de ruta: presentarse en todas las categorías en 2026 y proyectar un candidato presidencial propio para 2027. Ese nombre quedó deliberadamente abierto.
Políticamente, el mensaje de Parque Norte fue nítido: el PRO apuesta a una identidad propia. En un escenario polarizado, el partido busca posicionarse como una alternativa que no es ni kirchnerismo ni libertarismo.
Los ejes de esta “tercera vía” amarilla son la gestión, la solidez de sus cuadros técnicos y la acumulación territorial en todo el país, representada por figuras jóvenes como Murillo en la Patagonia.
Con este relanzamiento, el PRO busca demostrar que, lejos de extinguirse o ser absorbido, está listo para una fase de reactivación que incluirá encuentros regionales y un fortalecimiento de su estructura en distritos clave del interior. La consigna interna fue clara: “Son muchos más de lo que todo el mundo piensa.”

Murillo y el “PRO Territorial”: la apuesta desde el Valle Medio
Para Murillo, el crecimiento del partido no puede quedar circunscripto a Buenos Aires. Su estrategia política se funda en la cercanía con las localidades del Valle Medio, bajo la premisa de que el PRO debe tener una presencia activa para escuchar las necesidades regionales y no depender de estructuras nacionales ajenas a la realidad patagónica.
Su postura de “ni kirchnerismo ni libertarismo” se traduce en una defensa de la libertad económica y el mérito, con un fuerte anclaje en el respeto a las instituciones y la transparencia pública. Murillo sostiene que el PRO es la fuerza capaz de ofrecer una “Argentina próspera donde el sacrificio sea recompensado”, alejándose de los extremos y enfocándose en soluciones concretas para la producción y el empleo.
Cuando habla de “gestión y cuadros técnicos”, lo hace respaldado por una agenda legislativa propia muy concreta. Es autor del proyecto para crear el Régimen Provincial de Transparencia Gremial y el Registro Público de Sindicatos en Río Negro, apuntando a modernizar las estructuras laborales de la provincia.
Ha sido además un ferviente defensor de la adhesión de Río Negro al RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones), al que define como un “tren de oportunidades” para revertir frustraciones históricas del territorio, como el fallido proyecto agrícola chino en el Valle Medio o el cierre de la mina Hipasam.
Su agenda de reformas institucionales incluye también la Boleta Única de Papel, la educación financiera obligatoria en escuelas secundarias y la libertad de elección de obras sociales para empleados públicos provinciales. Un programa que, en su conjunto, traza un perfil de legislador que apuesta por la modernización del Estado desde adentro.
El camino hacia 2027
La gran pregunta que sobrevoló Parque Norte es si esta apuesta por la autonomía técnica y territorial alcanzará para competir en las presidenciales de 2027. Aunque el discurso de Macri evitó definiciones de candidaturas, se centró en la “reconstrucción” y en recuperar las banderas que, según el partido, han sido desdibujadas en el actual clima político.
Desde el Valle Medio rionegrino hasta la sala de convenciones porteña, el PRO intenta demostrar que tiene proyecto, territorio y dirigentes. Juani Murillo, que estuvo presente en ambos lados de esa ecuación, resume bien lo que el partido quiere mostrar: que el amarillo sigue vigente, que tiene cuadros jóvenes y que su lugar en el mapa político argentino no está cedido a nadie.

