
(NOTI-RIO) En una jornada que combinó la formalidad administrativa con un clima de evidente frialdad política, la Asamblea de Juntos Somos Río Negro (JSRN) definió este sábado el camino para renovar sus autoridades.
Bajo la presidencia de Facundo López y a través de una pantalla de Zoom que conectó a más de cincuenta asambleístas, el oficialismo provincial activó el reloj: las elecciones internas serán el próximo 10 de mayo.
El cronograma aprobado no deja margen para las distracciones. El 17 de abril vencerá el plazo para la presentación de listas, mientras que la campaña formal se cerrará con la entrega de boletas el 5 de mayo.
Sin embargo, más allá de los casilleros del calendario, lo que realmente sobrevoló la reunión virtual fue la ausencia de los dos máximos referentes del partido: Alberto Weretilneck y Pedro Pesatti.
Un calendario con estaciones clave
El proceso electoral se desarrollará bajo las siguientes fechas críticas:
- 2 de abril: Publicación del padrón definitivo.
- 17 de abril: Cierre de listas, candidatos y avales.
- 23 de abril: Oficialización de candidatos por parte de la Junta Electoral.
- 10 de mayo: Acto eleccionario en toda la provincia.
- 12 de mayo: Escrutinio definitivo.
Aunque desde el entorno partidario se intentó naturalizar la ausencia del Gobernador y el Vicegobernador bajo la excusa de que “no integran la Asamblea”, el vacío fue sintomático. La relación entre Weretilneck y Pesatti atraviesa su momento más complejo, y la incertidumbre sobre si el vicegobernador integrará las listas futuras es hoy el principal interrogante del partido.
A esta tensión se le sumó un dato que añade combustible al fuego: la coparticipación. Recientemente, el Ejecutivo provincial inició el proceso de actualización de los índices de coparticipación basados en los datos del Censo 2022, una movida que genera recelo en las capitales y distritos que temen perder terreno frente al crecimiento de otras regiones.
Este malestar quedó cristalizado en la intervención de Laura Sierra (secretaria legislativa y pareja de Pesatti), quien no solo anunció que esta sería su última asamblea, sino que disparó directamente contra el “nuevo esquema de coparticipación” que afectaría a Viedma. Su salida, sin réplicas en el Zoom pero ratificada luego en redes sociales, marca una fisura expuesta en el corazón de la capital.
El cierre de la asamblea no estuvo exento de pasajes directos. El exministro Fabián Galli fue el encargado de ponerle voz a la impaciencia interna. Con un tono de “sinceramiento”, Galli planteó que esta etapa debe servir para definir quiénes tienen ganas de sumar y quiénes prefieren la crítica desde afuera.
“Si hay ganas de aportar, siempre tuviste tu espacio; si querés criticar, es momento de irse”, fue el mensaje que resonó antes de que Facundo López diera por finalizada la sesión.
Para los militantes y dirigentes el mensaje es claro: el oficialismo provincial busca ordenarse hacia adentro para evitar que las fisuras de la cúpula terminen debilitando el despliegue territorial en un año donde la gestión necesitará, más que nunca, cohesión política.