
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, anunció que el oleoducto Vaca Muerta Sur se convertirá en el primer proyecto enmarcado en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), una iniciativa destinada a impulsar el desarrollo de la infraestructura energética en Argentina. Este proyecto busca resolver el cuello de botella actual en el transporte de petróleo desde Vaca Muerta, una de las reservas más importantes de hidrocarburos no convencionales del mundo.
Con una inversión estimada en 2.500 millones de dólares, el oleoducto tiene como objetivo incrementar la producción de petróleo no convencional y fortalecer el sistema de evacuación de crudo, aprovechando al máximo la capacidad de transporte hacia las refinerías y el puerto de Bahía Blanca. Para su construcción, se requerirán más de 10.000 caños de 20 y 30 pulgadas.
En una entrevista con Radio La Red (FM SUR 91.1), Marín destacó la importancia de esta obra para el futuro energético del país. “Trabajamos desde YPF con el objetivo de que Argentina se convierta en un exportador de energía de hasta 30.000 millones de dólares por año. Creemos que la situación económica permitirá financiar estos proyectos y somos optimistas sobre el futuro de la energía y de YPF”, afirmó.
Colaboración internacional y expansión del proyecto
YPF está en conversaciones avanzadas con Energy Transfer, una de las principales empresas de midstream de Estados Unidos, para que se sume al proyecto del oleoducto. Según fuentes consultadas por EconoJournal, las negociaciones podrían culminar en la creación de una nueva empresa de transporte de crudo, que incluiría la participación de otros grandes productores de hidrocarburos en Vaca Muerta, como Shell, Chevron, ExxonMobil, y Tecpetrol, entre otros. Energy Transfer podría integrarse al proyecto mediante una participación en el capital accionario del oleoducto.
Detalles de la obra y su impacto en la industria
El oleoducto Vaca Muerta Sur tendrá la capacidad de transportar 390.000 barriles de petróleo por día, lo que representará un aumento del 70% en la capacidad de evacuación de crudo desde la Cuenca Neuquina. La construcción ya ha comenzado en Loma Campana, el bloque insignia de YPF en Vaca Muerta, con un primer tramo de 130 kilómetros que conectará las localidades de Añelo (Neuquén) y Allen (Río Negro) con el sistema de Oldelval.
Este primer tramo de la obra, que implica una inversión de 190 millones de dólares, generará alrededor de 500 puestos de trabajo en su pico de construcción. La segunda etapa del proyecto, que incluye un tramo adicional de 437 kilómetros y una terminal de exportación en Punta Colorada, cerca de Sierra Grande, en Río Negro, se encuentra en una fase avanzada de desarrollo. Una vez completado, el oleoducto permitirá la exportación de 135 millones de barriles de petróleo por año.
El avance del oleoducto Vaca Muerta Sur no solo representa un paso crucial para la industria energética de Argentina, sino que también posiciona al país como un jugador clave en el mercado global de energía, con el potencial de convertirse en un importante exportador de crudo en los próximos años.

