
(NOTI-RIO) En los primeros minutos de cada 6 de enero, las calles y plazoleta de La Adela y calles de Río Colorado se llenan de magia. La tradición de los Reyes Magos, que este año celebra su 31° aniversario ininterrumpido, sigue regalando momentos de alegría y esperanza a los más pequeños. Esto es posible gracias al incansable compromiso de Máximo “negro” Gómez (Baltasar) y Jorge Escala (Melchor), dos amigos que, con cada regalo, han dejado una huella imborrable en generaciones de niños y sus familias de la comarca.
Desde la plazoleta de La Adela hasta los campos de Cuchillo Co y el barrio Esperanza, en la Colonia Juliá y Echarren entre otros sitios los Reyes Magos han llevado su magia a cada rincón. Los niños, con los ojos llenos de emoción, esperan ansiosos para acercarse, tocarlos y confirmar que “los Reyes son reales”. Para muchos, ese instante se convierte en un recuerdo imborrable.


Un sueño que nació en familia
Todo comenzó hace más de tres décadas, durante una reunión familiar, luego de presenciar esta tradición en Sierra de la Ventana localidad de Buenos Aires. “¿Y si hacemos algo parecido acá?” fue la pregunta que inició esta mágica aventura. Con un simple “Dale, lo hacemos y vemos qué pasa”, Baltasar, Gaspar y Melchor comenzaron a recorrer las calles de la comarca, llevando consigo una tradición que hoy es parte del corazón de las comunidades.
El tercer integrante de los Reyes ha sido un pilar esencial en esta aventura. Por muchos años, el lugar de Gaspar fue ocupado por Pablo, hijo de Jorge, quien vivió esta experiencia única junto a su padre y Máximo. En otras ocasiones, familiares de ambos amigos o conocidos que deseaban ser parte de esta tradición mágica también se sumaron, contribuyendo a mantener viva la ilusión.


La magia que no tiene precio
“Es imposible describir lo que sentimos cuando un niño sonríe al recibir un regalo. Es una emoción que te llena el alma, te olvidas de lo complicado y te quedas con esas caritas de felicidad que no tienen precio”, comparte emocionado Máximo Gómez.
Jorge Escala añade: “No es solo para los chicos. Ver a los padres emocionarse o recordar cuando ellos mismos recibían un regalo de los Reyes es algo que nos conmueve profundamente”. Señalarón los protagonistas a NOTI-RIO
La continuidad de esta tradición es el resultado de semanas de trabajo. Máximo y Jorge recorren comercios, empresas y hogares buscando donaciones para los juguetes. Este año, a pesar de las dificultades económicas del país, la solidaridad de los vecinos hizo posible que la magia continúe.
“Siempre pensamos que será más difícil, pero la generosidad de la gente nos sorprende una y otra vez. Gracias a ellos, podemos seguir llevando alegría a tantos niños”, explica Jorge.
Recuerdos que tocan el corazón.
En estos 31 años, las historias que han vivido son innumerables y conmovedoras. Desde una caja de joyas valiosas de oro que una señora prestó para que los Reyes usaran en una noche especial, hasta dejar regalos en las tranqueras de los campos para que los niños rurales también recibieran su presente.
Máximo recuerda con voz entrecortada: “Una vez, una señora nos buscó hasta su auto porque no podía caminar. Solo quería vernos y tocarnos. Esas cosas te marcan”. En el barrio Esperanza, una mamá les agradeció con lágrimas porque no tenía cómo darle un regalo a su hijo. “Esas experiencias te llenan el alma y te hacen seguir, a pesar de todo”, agrega Máximo.


La magia se reinventa cada año
Los Reyes han llegado en diversas formas: a caballo, en camiones de bomberos, e incluso en vehículos históricos que narran la historia de la comarca. Este año, prometen una llegada especial que quedará en la memoria de todos.
Otro punto significativo que conserva la magia son los trajes que utilizan. Confeccionados por ellos mismos hace más de tres décadas, siguen siendo los mismos, cargados de abrazos, lágrimas y emociones. Muchos de los niños que alguna vez recibieron un regalo ahora llevan a sus hijos, perpetuando esta tradición que une generaciones.
Un legado que no se detiene.
A pesar de los años y las dificultades físicas, Máximo y Jorge aseguran que la magia sigue viva. “Siempre decimos que será el último año, pero llega diciembre – enero, vemos los trajes y sentimos esa chispa que nos mueve. Seguiremos hasta que ya no podamos más”, prometen.
La historia de los Reyes Magos en Río Colorado y La Adela no es solo una tradición; es un acto de amor, esperanza y comunidad. Es la prueba de que, a pesar de los desafíos, siempre hay espacio para la magia y los momentos que quedan grabados en el alma.
ESTE DOMINGO 5 DE ENERO DE 2025
La comunidad de La Adela se prepara para celebrar la tradicional Fiesta de Reyes el próximo domingo 5 de enero en la plazoleta central de la localidad. El evento, que comenzará a las 21:00 horas, promete una noche mágica llena de diversión y sorpresas para toda la familia, especialmente para los más pequeños. La entrada es libre y gratuita.
La Fiesta de Reyes en La Adela que convoca miles de chicos, es una tradición que ha perdurado a lo largo de los años, consolidándose como un evento esperado por la comunidad. donde Melchor, Gaspar y Baltasar recorrierán la Avenida del Libertador, repartiendo alegría y regalos a los niños presentes hasta llegar a la plazoleta..
La Municipalidad de La Adela invita a todos los vecinos y visitantes a participar de esta emotiva celebración, que no solo mantiene viva una tradición cultural y religiosa, sino que también fortalece los lazos comunitarios y brinda momentos de alegría y esperanza a los más pequeños.

















