Falta de controles: el tránsito y el desorden urbano preocupan a Río Colorado

(NOTI-RIO) La ausencia de una presencia más activa del área de Inspectores Municipales en las calles de Río Colorado ha generado un reclamo constante de la comunidad hacia la administración del intendente Duilio Minieri. Durante 2024, comerciantes y vecinos manifestaron su preocupación por la falta de controles en aspectos clave como tránsito, exceso de velocidad, transporte pesado, ruidos molestos, alcoholemia durante los fines de semana, y el cumplimiento de normativas esenciales en fiestas de fin de año. A ello se suma ahora la implementación del nuevo Código Comercial, aprobado por el Concejo Deliberante, que también requiere una fiscalización activa.


Según un informe de NOTI-RIO, la problemática del área tiene raíces profundas que dificultan su operatividad. Un conflicto de poder entre empleados con larga trayectoria y nuevas designaciones de la actual administración estaría frenando la ejecución efectiva de las tareas. Además, la falta de personal suficiente para atender las demandas ha reducido significativamente los controles vehiculares y comerciales. Los controles de alcoholemia, que en el pasado demostraron ser efectivos para reducir accidentes, prácticamente han desaparecido.


La falta de fiscalización no solo afecta la seguridad vial, donde el tránsito de transporte pesado por la zona céntrica —prohibido desde hace casi dos décadas— ha generado daños significativos en el pavimento y los servicios de agua y cloacas. También repercute en el desorden urbano, el incumplimiento de normativas comerciales y el deterioro de espacios públicos. Comerciantes y vecinos coinciden en que la ausencia de controles fomenta un ambiente de impunidad y aumenta el riesgo de incidentes viales y peatonales.


“La falta de controles hace que muchos conductores no respeten las normas. Esto pone en peligro a quienes transitamos y genera una sensación de abandono”, comentó un vecino del centro de la ciudad.

El desafío de 2025: restaurar el orden


De cara al nuevo año, la administración de Minieri enfrenta el desafío de resolver los conflictos internos del área de Inspectoría y restablecer su funcionamiento pleno. La comunidad de Río Colorado espera medidas concretas que prioricen el cumplimiento de normativas, la seguridad vial y el orden en la ciudad.
“Antes, aunque muchas veces no nos gustaba, veíamos inspectores regularmente, especialmente en controles de alcoholemia, y los resultados eran claros: menos incidentes. Hoy, esa presencia prácticamente ha desaparecido”, lamentó un comerciante del centro.


La recuperación del área de Inspectoría no solo es una demanda comunitaria, sino también un requisito esencial para garantizar el desarrollo urbano ordenado y la seguridad que Río Colorado necesita.

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