
(NOTI-RIO) El Departamento de Tránsito de la Policía de Río Negro cerró el balance estadístico de los siniestros viales ocurridos en 2024, dejando un saldo preocupante: 71 personas fallecidas y 280 lesionados graves. Este informe pone en evidencia la persistencia de un problema estructural que afecta tanto a las rutas como a las zonas urbanas de la provincia.
El análisis revela que el 57% de los accidentes mortales ocurrieron en rutas provinciales y nacionales, destacándose la ruta 22 como la más peligrosa, seguida por la ruta 151. Los datos también muestran que marzo fue el mes más trágico, con 14 fallecidos en siniestros viales con víctimas múltiples. Por su parte, el 43% de los accidentes se registraron en áreas urbanas, con eventos que involucraron entre una y dos víctimas.
Entre los incidentes más recientes, se destacó un choque fatal en Chelforó, donde un adelantamiento indebido en una zona no habilitada resultó en un saldo mortal. Según el titular del Departamento de Tránsito, comisario Napoleón Peralta, “el error humano es la principal causa de los accidentes. No existe el hábito de conducir a la defensiva; la gente siempre cree que no le pasará nada”.
Comparativa con 2023 y factores de mejora
Si bien las cifras de 2024 muestran una leve disminución en comparación con 2023, cuando se reportaron 84 fallecidos, la reducción se atribuye en gran medida al impacto de las multas por alcoholemia positiva y la instalación de radares de control de velocidad. Peralta enfatizó que estos dispositivos resultaron clave para reducir los accidentes, pero advirtió que su retiro inmediato generó un repunte en los siniestros.
Un ejemplo significativo ocurrió en la ruta 151, donde los accidentes disminuyeron drásticamente mientras los radares estuvieron en funcionamiento. Sin embargo, una vez desactivados, el comportamiento irresponsable de los conductores volvió a ser una constante. “El día después de retirar los radares, los accidentes regresaron. Es un ciclo que debemos romper”, sentenció Peralta.
Infraestructura vial, un factor a mejorar
Además del error humano, el informe señala problemas vinculados a la infraestructura. Las rutas, como la nacional 22, no están diseñadas para soportar el volumen actual de tránsito. Esta vía concentra un alto flujo de vehículos y carece de mantenimiento acorde, lo que aumenta la probabilidad de siniestros.
Un desafío para 2025: reforzar controles y seguridad vial
El balance del año pone de manifiesto la necesidad urgente de implementar políticas más estrictas y sostenidas en materia de seguridad vial. Las estadísticas reflejan que las medidas preventivas, como el uso de radares y controles de alcoholemia, son efectivas, pero requieren continuidad y mayor alcance.
La seguridad en las rutas y ciudades de Río Negro es una tarea pendiente que demanda esfuerzos conjuntos entre las autoridades, los conductores y la comunidad en general. La reducción de las cifras trágicas no solo depende de mejores controles, sino también de un cambio en la cultura vial y un compromiso más firme con el respeto por las normas de tránsito.

