
(noti-rio) En el marco de un sostenido crecimiento poblacional y una demanda social cada vez más exigente en materia de seguridad, el intendente de Río Colorado, Duilio Minieri, mantuvo un encuentro clave con autoridades policiales para delinear una estrategia integral de fortalecimiento institucional y operativo de la Policía en la ciudad.
La reunión, celebrada en la sede municipal, contó con la participación del comisario mayor Juan Carlos Bautista, jefe de la Unidad Regional IV, el comisario Rodrigo Barría, titular de la Comisaría 11°, y el comisario Walter Ñancucheo, recientemente designado como jefe de la Comisaría de la Familia.
Un plan integral para ampliar la capacidad operativa
Según pudo confirmar noti-rio.com.ar, uno de los ejes principales fue la proyección de nuevas unidades especiales que operarían directamente en Río Colorado. En concreto, se habló de establecer delegaciones permanentes de Criminalística, Toxicomanía y una Brigada Motorizada, las cuales hoy tienen su base operativa en Choele Choel, generando demoras en la atención de situaciones críticas.
“Estamos trabajando para instalar una delegación de Criminalística que pueda atender casos de menor complejidad aquí mismo, sin necesidad de movilizarse desde otras localidades”, afirmó el comisario Bautista en diálogo exclusivo con este medio.
El objetivo, compartido por el municipio y la fuerza policial, es acercar el Estado a los barrios, descentralizando los servicios de seguridad y mejorando la capacidad de respuesta inmediata ante delitos, emergencias y problemáticas sociales.
Reestructuración edilicia: el ex casino policial, clave para la Comisaría de la Familia
Uno de los acuerdos más concretos fue avanzar en la refuncionalización del edificio del ex casino policial, ubicado en una zona estratégica de la ciudad. Allí se proyecta el traslado de la Comisaría de la Familia, actualmente ubicada en un espacio limitado y menos accesible.
“Es fundamental que la Comisaría de la Familia tenga un espacio más amplio y acorde para la atención de mujeres, niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad”, explicó Bautista, remarcando que este cambio también facilitaría la articulación con otras instituciones que trabajan con poblaciones sensibles.
Una vez realizado este traslado, el edificio actual que ocupa dicha comisaría pasaría a ser utilizado por otra unidad especial, reforzando así la presencia policial en Barrio Unión, una de las zonas donde se busca consolidar un servicio más cercano y permanente.
Unidades móviles y personal: mejoras logísticas para afrontar la demanda
En cuanto al equipamiento disponible, Bautista destacó que la Comisaría 11° ya cuenta con tres móviles nuevos, incluyendo una camioneta y dos vehículos Crono. Además, se recibieron cuatro motos que estarán destinadas a la futura Brigada Motorizada.
La planificación incluye además una redistribución del personal y gestiones ante el Ministerio de Seguridad de Río Negro para contar con el recurso humano necesario que permita dar operatividad a estas unidades.
Problemáticas sensibles: consumo problemático y delitos complejos
Durante la entrevista, el comisario Bautista no esquivó uno de los temas más preocupantes para la comunidad: el narcotráfico y el consumo problemático. Admitió que es una preocupación creciente en la región y que se evalúa la instalación de una delegación local de Toxicomanía, lo que permitiría actuar con mayor rapidez ante situaciones de consumo o venta de estupefacientes.
“Hoy dependemos del Valle Medio para todo lo relacionado con drogas. La distancia complica mucho el accionar. Tener una delegación acá es una necesidad real”, sostuvo el jefe policial.
Colaboración institucional: un modelo a replicar
Tanto desde el municipio como desde la fuerza policial se destacó el espíritu de colaboración y planificación conjunta que caracteriza esta iniciativa. Para Minieri, se trata de una apuesta por un Estado más presente y eficiente, capaz de adaptarse al nuevo mapa social de Río Colorado.
Este modelo —articulado con el Gobierno de Río Negro— busca consolidar una estructura de seguridad más robusta, profesional y sensible a las necesidades locales. De concretarse las gestiones iniciadas, Río Colorado pasaría a ser una ciudad con capacidad autónoma para atender casos de violencia familiar, consumo de sustancias, delitos complejos y emergencias de diversa índole, sin depender exclusivamente de recursos de otras localidades.

