
(NOTI-RIO) La confirmación de los principales nombres que representarán a Juntos Somos Río Negro (JSRN) en las elecciones legislativas nacionales del 26 de octubre provocó un fuerte remezón en la cúpula política del oficialismo provincial. La designación de Facundo López como cabeza de lista para el Senado, acompañado por Andrea Confini, ha sido leída no sólo como una apuesta por el albertismo más puro, sino también como un portazo silencioso a las aspiraciones del vicegobernador Pedro Pesatti, quien no tardó en manifestar su malestar.
El propio Pesatti lo dejó entrever con claridad: “He sido vetado por mis ideas”, escribió en redes sociales, sin rodeos, apuntando directamente al gobernador Alberto Weretilneck, con quien comparte fórmula desde 2015. La frase, cargada de significación, no sólo evidencia una fractura interna, sino que instala un interrogante sobre la solidez institucional del binomio que gobierna Río Negro.
Una señal en el Día del Amigo
Las especulaciones se dispararon tras la difusión de imágenes del gobernador junto a López en el Día del Amigo. Publicaciones que, lejos de ser inocentes, marcaron el inicio simbólico de una campaña electoral anticipada y dejaron en evidencia un favoritismo político que sorprendió incluso a propios.
Según fuentes del oficialismo consultadas, la foto fue “la primera señal clara” de la decisión que vendría: ubicar al actual presidente del bloque oficialista al frente de la lista para el Senado. Detrás de él, figura Andrea Confini, secretaria de Energía y pareja del gobernador, cuya inclusión podría abrir un frente judicial por posibles incompatibilidades constitucionales.
Pesatti, entre la decepción y la crítica ideológica
Pesatti no disimuló su enojo. En sus declaraciones públicas, remarcó sus diferencias estratégicas con el gobernador respecto al escenario nacional, y reivindicó su postura crítica frente a la administración de Javier Milei. “Todos los rionegrinos saben lo que pienso”, sostuvo, añadiendo que “los métodos desnudan la verdadera ideología”.
La grieta interna parece no tener vuelta atrás, al menos por ahora. Aunque desde el entorno del gobernador intentan minimizar el impacto institucional de la disputa, la tensión es evidente. “No”, fue la escueta respuesta de un legislador consultado sobre si la relación se vería afectada, pero el ambiente en el Parlamento ya se percibe enrarecido.
La interna se anticipa y se desordena
Aunque el plazo oficial para la presentación de candidaturas vence el próximo sábado 26, los movimientos se precipitaron tras las declaraciones de Pesatti. El partido buscó activar rápidamente el “control de daños” para evitar que el conflicto escale públicamente. Sin embargo, el daño político ya está hecho.
La inclusión de Juan Pablo Muena, ministro de Desarrollo Humano, como candidato a diputado nacional, también obligará a una reconfiguración del gabinete, ya que el artículo 188 de la Constitución provincial impide a los ministros postularse sin abandonar sus cargos.
En el caso de Confini, la situación es más compleja. Aunque posee rango de ministra, su estatus formal como secretaria de Estado la deja en un limbo legal que podría terminar en los tribunales, si desde la oposición se decide judicializar su postulación.
Un cierre abierto y muchos interrogantes
Queda por verse si esta crisis marcará un punto de inflexión en la relación Weretilneck–Pesatti o si se trata de una tormenta pasajera. Lo que está claro es que la fractura expone tensiones de fondo en el seno de JSRN, relacionadas no sólo con estrategias electorales, sino también con visiones distintas sobre el rol del partido en la política nacional.
La cuenta regresiva ha comenzado. Y mientras se ultiman los detalles de las listas, la dirigencia rionegrina observa con atención los gestos, los silencios y, sobre todo, los posicionamientos públicos de sus principales referentes.
