
El intendente de La Adela, Federico Moro (Juntos por el Cambio), confirmó que el municipio atraviesa una situación financiera crítica, con una recaudación que apenas alcanza el 35 por ciento. Ante la falta de recursos y la caída de la coparticipación, presentó en el Concejo Deliberante un proyecto para declarar la emergencia administrativa, con el objetivo de garantizar el pago de salarios y afrontar deudas con proveedores.
Según Moro, la crisis se debe a la combinación de varios factores: el recorte de impuestos coparticipables por parte del Gobierno nacional de Javier Milei, una prolongada sequía de más de dos años en el sur de La Pampa y parte de Río Negro, y lo que considera la “herencia devastada” de la gestión anterior encabezada por el exintendente y actual diputado provincial Juan Barrionuevo.
El jefe comunal explicó que el proyecto busca habilitar mecanismos excepcionales, como el pago escalonado de sueldos, la entrega de bienes municipales como parte de pago a proveedores y la posibilidad de acordar planes de financiación con intereses. “No queremos llegar a un despido masivo de entre 25 y 30 empleados que sobran en la planta municipal”, aclaró.
Críticas a la Nación y a la Provincia
Moro cuestionó con dureza al Gobierno nacional por el ajuste que, según afirmó, golpea directamente a provincias y municipios. “Nos encontramos con una baja de la coparticipación muy grande. El año pasado habíamos crecido medio punto, pero este mes esperamos un número menor porque no hay ingresos por guías. La gente del campo se quedó con la hacienda para afrontar la sequía y no puede volver a comprar”, señaló.
También expresó que la ayuda de la Provincia “no es suficiente” para sostener el funcionamiento municipal. “Desde el Ejecutivo provincial nos han dado una mano, pero la situación se volvió insostenible. Esta semana nos giraron 30 millones de pesos de libre disponibilidad, pero necesitamos mucho más apoyo”, aseguró.
Enfrentamiento político y posibles cambios
El intendente criticó a los concejales opositores por no respaldar la ordenanza de emergencia. “Los invité a viajar juntos a Santa Rosa para gestionar soluciones, pero no respondieron. Pasaron a un cuarto intermedio mientras tenemos que depositar los sueldos. Viven en Narnia”, disparó.
Además, arremetió contra Barrionuevo, a quien responsabilizó de haber dejado una comuna “económicamente devastada y sobrecargada de personal”. Según Moro, la falta de acompañamiento político responde a “cuestiones partidarias y disputas por el manejo de Medanito”.
Consultado sobre una eventual renuncia, Moro no lo descartó. “ Vine a hacer un cambio, pero me encontré con un municipio destruido. No tengo aspiraciones políticas y no voy a privilegiar mi orgullo por encima del bienestar del pueblo”, afirmó.
La respuesta de la oposición
Los concejales del Partido Justicialista, Carlos Pereyra y Erminda Birge, rechazaron la propuesta de pagar salarios en cuotas semanales, calificándola como “un atropello y una falta de respeto a las economías familiares”. Además, cuestionaron las declaraciones del intendente sobre la supuesta “herencia devastada”.
“Cuando nos fuimos, dejamos la Municipalidad en orden, sin deudas ni reclamos pendientes. El ‘municipio devastado’ del que habla lo construyó él mismo desde el primer día. Apenas asumió, dejó sin trabajo a ocho o nueve empleados, y hoy hay más de 20 trabajadores menos”, aseguraron.
También respondieron a las acusaciones contra Barrionuevo. “Dice que perdió en su pueblo, pero en realidad la lista legislativa del peronismo ganó en La Adela. El que perdió fue el candidato a intendente”, señalaron.
Por último, criticaron la gestión actual por la falta de obras e iniciativas. “No hay planificación ni funcionamiento. Solo piensa en pagar sueldos y ni siquiera eso puede garantizar”, concluyeron.

