
(NOTI-RIO) Argentina cierra 2025 con el número más alto de casos de sífilis de los últimos años. Según el Boletín Epidemiológico Nacional, en 2025 se notificaron 55.183 casos en la población general, un 71% más que la mediana del período 2020–2024, cuando se registraban 33.571 casos anuales en promedio. En términos absolutos, el aumento es de más de 21.600 casos.
A nivel país, la tasa pasó de 56,1 casos cada 100.000 habitantes en 2019 a cerca de 93,5 en 2024 y casi 101 por cada 100.000 en 2025, según el análisis de los datos oficiales.
Las consecuencias no se ven solo en los números generales. En 2025 hubo 11.261 embarazadas con sífilis, un 15% por encima de la mediana de los cinco años anteriores, y nacieron 1.033 bebés con diagnóstico confirmado de sífilis congénita. Aunque la sífilis congénita muestra una leve baja en relación con la mediana 2020–2024, cada caso es evitable y representa un fracaso del sistema de salud.
Patagonia: una de las regiones más golpeadas
La Patagonia está entre las regiones con tasas más altas de sífilis del país, junto con Cuyo y el Noroeste. Datos del Boletín 40 del Ministerio de Salud de 2023 muestran que, en 2022, la región patagónica tuvo una tasa de 65,7 casos cada 100.000 habitantes, por encima de la media nacional de 57,7. En varones la tasa fue de 61,7 y en mujeres, de 69,8.
En ese año, Río Negro registró 559 casos, con una tasa de 72,9 cada 100.000 habitantes, superior al promedio regional y nacional. La misma fuente oficial indica que, dentro de la Patagonia, La Pampa y Chubut eran las provincias más afectadas.
¿Qué pasa en Río Negro?
En Río Negro el aumento de casos de sífilis es sostenido y coincide con la tendencia nacional y mundial. donde se resume en una frase: “El aumento de los casos de sífilis es a nivel mundial, en Latinoamérica, en Argentina y en Río Negro. Es una tendencia en todo el mundo”.
En el trabajo diario de los centros de salud el problema se traduce en uno o dos diagnósticos por semana. En Roca, un equipo de un centro de atención primaria (CAPS) reportó que, de 146 pruebas rápidas realizadas entre enero y septiembre de 2024, once dieron positivo, una positividad del 7,5%. “Hay mínimo un diagnóstico por semana ya sea hallazgo en test rápido o consulta por sintomatología”, indicó la médica María Victoria Fernández.
Los más afectados son adolescentes y jóvenes de 15 a 30 años, especialmente mujeres. En Roca, entre el 70 y el 80% de los positivos corresponden a ese tramo de edad.
Al mismo tiempo, profesionales de la región señalan que también aparecen casos en adultos mayores, incluso entre los 65 y 72 años, lo que muestra que la infección no se limita a la población joven.
El sistema público, sin embargo, choca con obstáculos. Médicos de Río Negro denuncian falta de insumos: problemas en la provisión de test rápidos de sífilis y VIH, escasez de insumos de laboratorio y, en algunos momentos, de preservativos, lo que afecta la capacidad de diagnóstico precoz y prevención. En ese contexto, la provincia sostiene campañas de Educación Sexual Integral (ESI), distribución de preservativos y el uso de pruebas rápidas que permiten resultados en 20 minutos, pero la demanda supera muchas veces la oferta de insumos y de recursos humanos.
¿Qué pasa en La Pampa?
La Pampa también presenta un escenario complejo. La provincia cerró 2024 con 473 casos de sífilis y una tasa de 149,9 cada 100.000 habitantes, una de las más altas de la región Sur, donde el promedio fue de 122,3.
Aunque la cifra es menor que la de 2023 -cuando se registraron 575 casos y una tasa de 156,6-, la evolución de los últimos años muestra oscilaciones fuertes pero siempre con tasas elevadas.
La serie histórica elaborada con datos del Ministerio de Salud de Nación muestra que en 2019 La Pampa ya tenía 469 casos (tasa 132 por 100.000), y que en 2020 y 2021 superó los 580 casos anuales (tasa cercana a 163 por 100.000 en ambos años). En 2022 hubo un descenso a 319 casos (tasa 87,6), pero el repunte posterior la mantiene como una de las jurisdicciones con mayor carga de sífilis en la Patagonia.
En el contexto del aumento nacional -con tasas provinciales que, hasta 2024, en algunas jurisdicciones llegaban a entre 150 y 200 casos cada 100.000 habitantes-, La Pampa aparece claramente en el grupo de provincias más afectadas.
Esto preocupa a las autoridades sanitarias locales, que enfatizan que, más allá de las subas y bajas year to year, el nivel de casos se mantiene consistentemente por encima del promedio regional.
Una infección curable… si se trata a tiempo
La sífilis es causada por la bacteria Treponema pallidum. Se transmite principalmente por contacto sexual sin protección, a través de úlceras o chancros en genitales, ano, recto, boca o labios. También puede pasar de la madre al bebé durante el embarazo o el parto (sífilis congénita).
“La sífilis tiene cura”, aseguran los especialistas: se trata con penicilina benzatínica, y si el diagnóstico es temprano, el tratamiento es altamente efectivo. El problema es que, en muchos casos, la infección no da síntomas o estos pasan desapercibidos, de modo que la persona continúa transmitiendo la bacteria sin saberlo.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que, si no se trata, la enfermedad puede persistir durante años y causar problemas graves: alrededor del 25% de los pacientes sin tratamiento puede desarrollar sífilis terciaria, que se manifesta como enfermedad neurológica (neurosífilis), enfermedades cardiovasculares (cardiosífilis) o lesiones gomosas en diferentes órganos.
La sífilis terciaria puede aparecer hasta 30 años después de la infección original y puede ser mortal.
Las manifestaciones de neurosífilis incluyen meningitis, accidentes cerebrovasculares, alteraciones agudas del estado mental, disfunción de pares craneales y anomalías auditivas u oftalmológicas.
En el corazón, la sífilis puede causar aortitis, aneurisma de aorta, insuficiencia aórtica y otras complicaciones graves.
Reinfecciones y falta de prevención
Un dato alarmante es la frecuencia de reinfecciones. Un relevamiento de AHF Argentina en la Ciudad de Buenos Aires y Rosario mostró que el 28% de los casos de sífilis en hombres correspondía a personas que ya habían tenido la enfermedad. “Quien tuvo sífilis no queda inmune y por esto puede reinfectarse”, explica el doctor Miguel Pedrola, director científico de AHF para América Latina y el Caribe.
El uso inconsistente de preservativos, la percepción de que el embarazo es el único riesgo que hay que evitar (y no las ITS), el descuido en relaciones sexuales orales y anal, y la falta de testeo periódico son factores que explican tanto el aumento de casos como el de reinfecciones.
En Río Negro, el propio Ministerio de Salud provincial combina el Programa de Enfermedades Transmisibles, Epidemiología y la Coordinación de Salud Perinatal para llegar a la población sexualmente activa, a las personas gestantes y a las adolescencias, con charlas de ESI y campañas en redes sociales.
Sin embargo, la falta de insumos y el impacto de la crisis del sistema público de salud limitan el alcance de estas acciones.
Desafíos para el sistema de salud
El Boletín Epidemiológico Nacional y los informes de OPS/OMS coinciden en varios puntos:
- La sífilis está en aumento sostenido en las Américas. En 2022 hubo 3,36 millones de nuevos casos en la Región, un 30% más que en 2020.
- Las embarazadas con sífilis no tratadas tienen un riesgo muy alto: la OPS estima que alrededor del 40% de los bebés pueden nacer sin vida o morir a causa de la infección, y otros pueden quedar con secuelas permanentes.
- La sífilis aumenta el riesgo de transmisión y adquisición del VIH entre dos y tres veces en algunos grupos.
En este contexto, jurisdicciones como Río Negro y La Pampa se enfrentan a un doble desafío: por un lado, contener una epidemia creciente de ITS en poblaciones jóvenes y cada vez más diversas; por el otro, garantizar insumos suficientes (tests rápidos, preservativos, penicilina) y recursos humanos para el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de casos.
El mensaje de las autoridades y los especialistas es claro: la sífilis es curable, prevenible, y su aumento no es inevitable. Pero para revertir la tendencia no alcanza con tratar caso por caso: hace falta fortalecer la prevención, garantizar el acceso al preservativo y al testeo, y mantener una vigilancia estrecha en territorios como la Patagonia, donde las tasas siguen estando entre las más altas del país.
¿Por qué está aumentando la sífilis?
En síntesis, el aumento de sífilis responde a una combinación de factores:
- Comportamientos sexuales:
- Menor uso de preservativo en relaciones vaginales, anales y orales.
- Confusión entre prevención de embarazo (anticoncepción) y prevención de ITS.
- Reinfecciones frecuentes, dado que la sífilis no deja inmunidad.
- Problemas de acceso y recursos:
- Falta de tests rápidos en algunos centros de salud, lo que retrasa el diagnóstico.
- Dificultades para que los pacientes vuelvan a buscar el resultado y completen el tratamiento.
- Falta de insumos: preservativos, reactivos de laboratorio, en algunos casos penicilina.
- Factores del sistema de salud:
- Efecto de la pandemia de COVID‑19: en 2020 las notificaciones cayeron, pero desde 2022 se observa un rebote con más diagnósticos.
- Mejoras en la vigilancia y ampliación de la red de prestadores, que aumentan la detección, pero no explican por sí solas la magnitud de la suba.
- Desigualdades territoriales:
- Regiones como Cuyo, Noroeste y Patagonia tienen tasas más altas que el promedio nacional.
- Provincias como La Pampa y Río Negro sostienen tasas elevadas a lo largo de los años, oscilando pero sin bajar a niveles bajos.
Secuelas de la sífilis en hombres, mujeres y bebés (datos médicos oficiales y expertos)
La OPS y la literatura médica destacan que, sin tratamiento, la sífilis puede avanzar a etapas graves. A continuación, un resumen por sexo y grupo:
a) Secuelas en personas de cualquier sexo (hombres y mujeres)
– Sífilis primaria:
- Chancro o úlcera indolora en genitales, ano, recto, boca o labios.
- Adenopatías (ganglios inflamados) cercanos. – Suele curarse espontáneamente incluso sin tratamiento, pero la bacteria permanece en el cuerpo.
– Sífilis secundaria:
- Erupciones cutáneas, a menudo en palmas de manos y plantas de los pies.
- Fiebre, adenopatías, caída de cabello, lesiones en mucosas (p. ej. condilomas planos).
- Puede confundirse con otras enfermedades y pasar desapercibida.
– Sífilis latente:
- Sin síntomas, pero la infección sigue presente; puede durar años.
- Un porcentaje —alrededor del 25%— evoluciona a sífilis terciaria.
– Sífilis terciaria (afecta a ambos sexos):
- Neurosífilis:
- Meningitis.
- Accidente cerebrovascular (ACV).
- Alteraciones del estado mental, demencia.
- Alteraciones de la visión o la audición (pérdida de audición, lesiones oculares).
- Cardiosífilis:
- Aortitis sifilítica.
- Aneurisma de aorta.
- Insuficiencia aórtica, estenosis coronaria.
- Rara vez, miocarditis.
- Lesiones gomosas (gomas sifilíticas):
- Lesiones granulomatosas que pueden afectar piel, huesos, hígado u otros órganos.
b) Secuelas específicas en mujeres
– Mayor riesgo de complicaciones durante el embarazo:
- Si la sífilis no se trata en la gestante, puede transmitirse al feto en cerca del 50% de los casos.
- La transmisión puede causar:
- Aborto espontáneo.
- Mortinato (nacimiento sin vida).
- Muerte neonatal precoz.
– Riesgo aumentado de infección por VIH:
- La presencia de úlceras genitales por sífilis aumenta el riesgo de adquirir o transmitir VIH hasta dos o tres veces en algunos grupos.
c) Secuelas específicas en bebés (sífilis congénita)
– La OPS señala que aproximadamente el 40% de los bebés nacidos de embarazadas con sífilis no tratada pueden nacer sin vida o morir por la infección.
– Entre quienes sobreviven, las secuelas incluyen:
- Prematuridad y bajo peso al nacer.
- Hepatomegalia (hígado agrandado), ictericia, anemia.
- Lesiones óseas (periostitis, anomalías esqueléticas).
- Lesiones en ojos (coriorretinitis, uveítis) que pueden llevar a ceguera.
- Sordera.
- Retraso del desarrollo y déficit neurológico.
d) Diferencias por sexo en la epidemiología
– Tanto la OPS como datos locales señalan que ciertos grupos tienen mayor riesgo:
- Hombres que tienen sexo con hombres (HSH).
- Mujeres trans.
- Trabajadoras sexuales.
– En la Patagonia, la tasa en mujeres (69,9 por 100.000) superó la de varones (61,7) en 2022, reflejando una feminización de la epidemia en la región, con impacto directo en la sífilis congénita.
– En Río Negro, los centros de salud reportan que entre el 70 y el 80% de los positivos corresponden al grupo de 15 a 30 años, con predominio de mujeres jóvenes.
Recomendaciones (desde la prevención hasta la política pública)
Para la población general:
– Uso correcto y consistente de preservativos:
- En todas las relaciones sexuales vaginales, anales y orales, el preservativo interno o externo sigue siendo la principal barrera contra la sífilis y otras ITS.
- Colocarlo desde el inicio del contacto genital, no solo antes de la eyaculación.
– Testeo regular:
- Toda persona sexualmente activa debería realizarse controles periódicos de ITS (sífilis, VIH, gonorrea, clamidia, entre otras), incluso si no tiene síntomas.
- Ante un cambio de pareja, relaciones sexuales sin protección o síntomas (llagas, lesiones en piel, secreción inusual), acudir rápidamente a un centro de salud.
– Embarazadas:
- Realizar pruebas de sífilis en el primer trimestre, y repetirlas según indicación médica (por ejemplo, en el tercer trimestre o al momento del parto en situaciones de riesgo).
- Completar el tratamiento con penicilina si el resultado es positivo, para evitar la transmisión al bebé.
– No confundir anticoncepción con prevención de ITS:
- Pastillas anticonceptivas, implantes, DIU o parches no protegen contra sífilis ni otras ITS. Solo los preservativos u otros métodos de barrera reducen ese riesgo.
Para los sistemas de salud (Río Negro, La Pampa y resto del país):
– Garantizar insumos:
- Asegurar provisión estable de tests rápidos de sífilis y VIH, preservativos y penicilina benzatínica en todos los efectores de salud, especialmente en el primer nivel de atención.
– Fortalecer el primer nivel de atención:
- Ampliar la red de centros de prevención combinada, con pruebas rápidas y consejería, como los que ya existen en la región patagónica.
– Integrar sífilis y VIH:
- OPS recomienda usar pruebas duales que detecten VIH y sífilis al mismo tiempo, especialmente en embarazadas y poblaciones clave.
– Educación Sexual Integral (ESI):
- Reforzar la ESI en escuelas y espacios comunitarios, dirigida a adolescentes y jóvenes, con información clara sobre prevención de ITS, uso de preservativo y riesgo de reinfección.
– Vigilancia y trabajo territorial:
- Mantener y fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica, con datos desagregados por edad, sexo y jurisdicción, para orientar campañas y evaluar el impacto de las intervenciones.
- Desarrollar estrategias específicas para poblaciones vulnerables: jóvenes en situación de calle, personas con mayor rotación de parejas, comunidades con dificultades de acceso a salud.
En resumen, Argentina está atravesando un aumento histórico de sífilis, con cifras récord en 2025 y tasas especialmente altas en provincias como Río Negro y La Pampa. La enfermedad es curable y prevenible, pero su expansión deja secuelas graves -neurológicas, cardiovasculares y en los recién nacidos- cuando el diagnóstico llega tarde. Contener este avance exige tanto decisiones individuales (usar preservativo y testearse) como políticas públicas que garanticen insumos, educación y acceso equitativo al diagnóstico y tratamiento en todo el territorio.

