
(NOTI-RIO) En lo que ya se califica como un golpe sin precedentes para el deporte de Río Colorado, la Asociación de Básquet del Valle Inferior (ABVI) ha tomado una determinación que deja al Club Unión en una situación de extrema vulnerabilidad.
Tras una reunión de alto voltaje en las instalaciones del Club Atenas, el veredicto fue unánime: durante todo el primer semestre de 2026, ningún equipo de la Comarca Viedma-Patagones viajará a Río Colorado.
Esta medida condena a Unión a disputar la totalidad del Torneo Apertura en condición de visitante, un escenario que no solo altera la paridad deportiva, sino que hiere profundamente la economía y la logística de la institución “coloradense”.
Goteras, 300 kilómetros y una paciencia agotada
El trasfondo de la decisión combina deficiencias edilicias con un clima institucional enrarecido. Los delegados de la ABVI pusieron sobre la mesa el historial de suspensiones en el gimnasio de Unión. El detonante principal: las filtraciones y goteras que, en días de lluvia, convierten el parquet en una zona de riesgo.
Para los clubes de la Comarca, el argumento es logístico y económico. Realizar un viaje de más de 300 kilómetros para encontrarse con un partido suspendido al llegar -como ocurrió en el cierre de la temporada pasada- se volvió un costo inasumible.
Sin embargo, en los pasillos del básquet regional se comenta que no solo el agua filtró la relación: las quejas cruzadas en redes sociales y la postura “confrontativa” que Unión habría mostrado en incidentes previos terminaron de agotar la paciencia de sus pares.
El costo del aislamiento: ¿Qué pierde Río Colorado?
La resolución de la ABVI no es meramente administrativa; es un castigo financiero y deportivo directo para la ciudad:
Pérdida de localía: Unión deberá jugar siempre "lejos de casa", resignando el apoyo de su hinchada, un factor que históricamente equilibra la balanza competitiva.
Asfixia económica: El club se verá privado de los ingresos por entradas, cantina y publicidad estática, mientras que los costos de traslado se multiplicarán al tener que viajar cada fin de semana.
Impacto social: La comunidad de Río Colorado se queda sin el espectáculo del básquet de primera división y formativas durante seis meses.
"La medida busca evitar nuevos conflictos en un contexto económico complejo, pero deja a Unión contra las cuerdas", indicaron fuentes cercanas al cónclave.
El camino a la “rehabilitación”
La sanción, aunque contundente, tiene una cláusula de revisión. Para recuperar su localía en el segundo semestre, la dirigencia de Unión deberá presentar un informe técnico avalado por un profesional matriculado.
Este peritaje deberá certificar no solo la impermeabilidad del techo, sino también las condiciones generales de seguridad del gimnasio.
Mientras tanto, el calendario sigue su curso:
21 de febrero: Inicio de categorías formativas (hasta U17).
4 de marzo: Fecha estimada para el debut de las primeras divisiones (masculino y femenino).
Conclusión: Un partido que se pierde afuera de la cancha
Lo que comenzó como un problema de mantenimiento ha derivado en una crisis institucional que margina a Río Colorado del mapa del básquet regional por medio año. Unión enfrenta ahora el desafío más difícil de su historia reciente: reparar su techo para dejar de jugar a la intemperie institucional.