
(NOTI-RIO) El intendente Diego Ramello advirtió que la ciudad perdería un 15% de sus recursos bajo el nuevo esquema provincial. La tensión escala por la contradicción entre los datos de crecimiento del Censo 2022 y la quita de fondos proyectada.
El escenario político en Río Negro sumó en las últimas horas un foco de conflicto inesperado dentro de las filas de Juntos Somos Río Negro (JSRN).
La Municipalidad de Choele Choel, conducida por Diego Ramello, se declaró en estado de alerta tras conocer el informe preliminar del Ministerio de Economía sobre la nueva distribución de los índices de coparticipación municipal.
Según las proyecciones oficiales presentadas a los jefes comunales, la cabecera del Valle Medio sufriría una reducción cercana al 15% en su coeficiente de ingresos.
La cifra no solo impactó en las arcas locales, sino que generó un ruido político inmediato: Choele Choel fue una de las localidades con mayor crecimiento poblacional en la última década.
“Se trata de una variación de magnitud que, de confirmarse, tendría un impacto directo en la planificación financiera y en la prestación de servicios para nuestra comunidad”, señalaron desde el Ejecutivo municipal a través de un duro comunicado oficial.
Los destacados de la controversia
- El impacto económico: Una quita del 15% obligaría al municipio a reformular su presupuesto de obras y servicios públicos de manera drástica.
- La paradoja del Censo: Mientras la provincia creció un promedio del 17,5%, Choele Choel registró un incremento del 28%, lo que técnicamente debería traducirse en una mayor cuota de coparticipación por peso poblacional.
- Autonomía técnica: El municipio anunció que participará de las mesas de negociación con “estudios técnicos y profesionales propios” para contrastar los números de la provincia.
El factor político: ¿un efecto dominó?
El planteo de Ramello no es meramente administrativo. Al ser un intendente del mismo signo político que el Gobierno Provincial, su postura marca un límite a la estrategia de Viedma.
El jefe comunal exigió “información clara, completa y detallada sobre los indicadores utilizados”, poniendo bajo la lupa la metodología aplicada por el área económica que conduce la provincia.
Desde el entorno del intendente remarcan que la ciudad ha sostenido un equilibrio fiscal estricto en los últimos seis años. Por ello, la advertencia es clara: la gestión no está dispuesta a pagar el costo político de un ajuste derivado de una fórmula de reparto que consideran opaca.
“Reafirmamos nuestra vocación de diálogo, pero con la firme decisión de defender los recursos que objetivamente le corresponden a nuestra ciudad”, subrayaron desde la comuna, dejando abierta la puerta a un conflicto de mayores proporciones si no hay una revisión de los coeficientes.
Uno de los puntos de fricción radica en el componente de “recaudación propia” que integra la fórmula de coparticipación.
El temor de los municipios del interior es que el nuevo esquema beneficie excesivamente a las ciudades con economías extractivas o crecimientos explosivos (como las ligadas a Vaca Muerta), en detrimento de los centros urbanos tradicionales del Valle.
“Actuaremos con responsabilidad, firmeza y respeto institucional para resguardar los intereses de toda nuestra comunidad”, concluye el texto que ya circula en los despachos de otros intendentes de la región, quienes ven en el movimiento de Choele Choel el posible inicio de un reclamo conjunto de las ciudades de “segunda línea” frente al poder central.