Gases, puentes y sin paritaria: UNTER endurece el conflicto docente en Río Negro

(NOTI-RIO) La Unión de Trabajadores por la Educación de Río Negro (UNTER) inició este martes un paro total de actividades por 48 horas que se extenderá hasta el miércoles 6 de mayo. El punto de máxima tensión fue el puente carretero que une Cipolletti con Neuquén, donde la jornada de protesta derivó en represión y gases lacrimógenos.

La medida de fuerza fue definida semanas atrás en el congreso sindical y quedó sujeta a un eventual llamado a negociación salarial que no se concretó antes del 30 de abril. Ante ese silencio oficial, la conducción gremial no tuvo dudas: ratificó el plan de lucha y lo activó en toda la provincia.

La secretaria gremial Norma Pérez fue directa al responder a los dichos del gobernador: “Estamos en conflicto porque seguimos reclamando por nuestro aumento salarial, por la recomposición del último trimestre del 2025”.

El reclamo de UNTER va más allá de los números salariales. El sindicato exige una recomposición que ubique el salario mínimo en dos millones de pesos, el pase de sumas no remunerativas al básico y la apertura de mesas de trabajo sobre condiciones edilicias y laborales.

La seccional Cipolletti de UNTER sintetizó el reclamo así: “ante la falta de convocatoria a paritarias; ante un recorte atroz en Educación mientras se crean puestos políticos a mansalva, los docentes luchamos”. El sindicato resaltó que la medida se adopta “por una obra social que funcione; por aumento salarial; en defensa de nuestros derechos laborales y en defensa de la Escuela Pública”.

Otro punto que generó irritación gremial es la ausencia de la ministra de Educación Patricia Campos en las mesas de negociación. Desde UNTER plantearon cuestionamientos y señalaron la falta de presencia de la ministra en la mesa paritaria, además de diversas problemáticas que atraviesan las comunidades educativas, entre ellas el cierre de cargos, situaciones edilicias y el funcionamiento de las escuelas.

La protesta en el puente y la represión

Durante la primera jornada de la huelga, la atención estuvo centrada en la zona de los puentes carreteros que conectan Neuquén con Cipolletti, donde se llevó adelante una de las acciones principales. Allí se desplegó un operativo de Gendarmería Nacional desde temprano para garantizar la circulación vehicular.

La situación escaló al mediodía. Luego de realizar una panfleteada en el sector, UNTER decidió marchar por uno de los carriles de la antigua ruta 22. En un momento intentaron acercarse hacia el otro sector, interrumpiendo el tránsito. Esto produjo la reacción de la Gendarmería, que disparó gases lacrimógenos y gas pimienta para dispersar a los manifestantes. Hubo corridas y bastante caos en la zona.

Por orden del gobernador Alberto Weretilneck, la Prefectura Nacional reprimió y gaseó a los trabajadores docentes sobre el puente Cipolletti-Neuquén.

El acatamiento

Los números del paro son objeto de disputa. Desde el gremio indicaron que la medida tuvo un alto nivel de adhesión durante la mañana en la provincia, y señalaron que el acatamiento rondaría el 90 por ciento. Sin embargo, en la capital rionegrina Viedma el acatamiento rondó el 50 por ciento. Fuentes del gobierno indicaron que esperarían el cierre de la jornada para brindar cifras oficiales.

La respuesta del Gobierno

El gobernador Alberto Weretilneck eligió el tono duro. Sostuvo: “Estamos con un gremio muy ideologizado que se ha cerrado en su postura de enfrentamiento con el gobierno y no hay mucho que hacer”.

El mandatario reconoció que los salarios no alcanzan, pero descartó hablar de aumentos: “No soy necio, veo cómo aumentan las cosas, el tema es la posibilidad de acceder a pagar lo que se pide o no. Si hoy estamos garantizando pagar el IPC, creo que tiene que tener reconocimiento. Es difícil, hay que armarse de paciencia y vamos a seguir así todo el año”.

Weretilneck también cuestionó la legitimidad de la medida: “No vemos un motivo hoy para que haya esta medida de fuerza”. Y reforzó su postura al señalar que UNTER es el único gremio con el que el gobierno no logra acuerdo, mientras que el resto de los sindicatos estatales ya firmaron paritaria.

¿Qué sigue?

Desde el gremio advirtieron que el plan de lucha podría profundizarse si no hay respuestas: “Vamos a seguir exigiendo y profundizando las medidas si el gobernador no nos escucha”.

El miércoles habrá acciones en las distintas seccionales para visibilizar el reclamo del sector educativo. El conflicto, por ahora, no tiene fecha de resolución.

Facundo López: “Cortar puentes no es defender la escuela pública”

Con los puentes que unen Cipolletti y Neuquén con cortes intermitentes que retrasan la circulación, López señaló que estas medidas afectan la vida cotidiana de miles de familias. “A estos sindicalistas no les importa la educación”, afirmó.

El legislador señaló que la medida es injustificable y carece de acompañamiento del resto de los sectores trabajadores. “En un contexto donde los aumentos se están otorgando y las paritarias siguen abiertas, a este gremio nunca le alcanza. En Río Negro hay 7 u 8 gremios estatales y UnTER es el único que hoy elige el paro y el conflicto permanente. No importa la instancia de diálogo ni las propuestas sobre la mesa; mientras los demás sindicatos garantizan sus servicios y continúan el diálogo con el Gobierno, esta cúpula prefiere el caos como si la educación pudiera esperar”, sostuvo.

López remarcó que, desde que asumió el gobernador Alberto Weretilneck, el sueldo docente le gana a la inflación. “Cortar puentes no es defender la escuela pública; es atacar el derecho de todos los rionegrinos a trabajar y circular. No les alcanza con vaciar las aulas, ahora sitian la provincia con cortes que retrasan a los vecinos por pura política partidaria de una dirigencia que tiene siempre la misma predisposición al conflicto”, disparó.

En ese sentido, el legislador diferenció el accionar de la dirigencia del compromiso docente: “Esta actitud de la cúpula no representa a los miles de docentes rionegrinos que tienen vocación y compromiso real con el aula. A estos sindicalistas no les importa la educación; solo buscan usar a los maestros, a los alumnos y a los vecinos como moneda de cambio”.

Finalmente, el legislador marcó un límite claro frente al hartazgo social por la reiteración de estas medidas de fuerza. “Menos piquete y más vocación. Los rionegrinos ya no toleran estas prácticas ni estas presiones: no vamos a permitir que sigan usando a los alumnos y a los vecinos como moneda de cambio. Los chicos tienen que estar en la escuela”, concluyó.

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