
(NOTI-RIO) Hoy se conmemora el Día Mundial del Dengue bajo el lema “el mundo contra el dengue”. Especialistas advierten que la prevención depende, sobre todo, de cortar la reproducción del vector en los hogares, reforzar el uso de repelente y consultar a tiempo ante síntomas compatibles. Qué indican sobre la vacuna
Cada 15 de junio se conmemora el Día Mundial del Dengue, instaurado para visibilizar una enfermedad que la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica como una de las infecciones de propagación más rápida del planeta. Más de la mitad de la población mundial, unas 5.600 millones de personas, está en riesgo de contraerla. El año pasado dejó un registro histórico: 14,6 millones de casos y más de 12.000 muertes en más de 100 países.
El dengue es una infección viral transmitida a través de la picadura del mosquito Aedes aegypti. Prevalece en climas tropicales y subtropicales, pero los especialistas advierten que ya no es una enfermedad exclusiva de esas zonas. El cambio climático, la urbanización acelerada y los movimientos migratorios permitieron que el vector avance hacia regiones históricamente templadas, incluida la Patagonia norte.
La situación en Argentina y en la región
A nivel nacional, la temporada 2025-2026 transcurre en un escenario de bajo riesgo: el Ministerio de Salud confirmó 65 casos desde el inicio de la temporada, con la mayoría concentrada en la región Centro. Sin embargo, el recuerdo del brote 2023-2024, el más grande de la historia del país con más de 580.000 casos confirmados y 419 muertes, mantiene alerta a las autoridades sanitarias.
Para Río Negro, el cuadro es particular. Si bien en 2024 se certificó el asentamiento del Aedes aegypti en Río Colorado, la provincia no registró casos autóctonos de dengue. El Ministerio de Salud provincial mantiene la vigilancia con ovitrampas en varias localidades, entre ellas Viedma, Río Colorado, Cipolletti, Allen, Choele Choel, Roca y San Antonio. Además, más de 50 profesionales de equipos de salud de hospitales de toda la provincia participaron de jornadas de formación, con foco en el abordaje clínico, la vigilancia entomológica y el bloqueo de casos.
La Pampa, la vecina provincia al este, atravesó una situación más crítica. Registró circulación viral por primera vez durante 2024, convirtiéndose en la jurisdicción más austral del país en sufrir ese fenómeno. Desde 2009 se confirmó la presencia de Aedes aegypti en 26 localidades pampeanas. En la temporada 2024-2025, se confirmaron 63 casos en la provincia hasta la semana epidemiológica 12, con 58 de transmisión autóctona. La gran mayoría se concentró en General Pico: 62 casos en total, incluidos 58 autóctonos.
Por qué el virus se expande
“El dengue es una enfermedad extraordinariamente compleja desde el punto de vista inmunológico. La coexistencia de cuatro serotipos diferentes obliga a pensar estrategias preventivas que contemplen esa diversidad viral”, explicó el doctor Tomás Orduna, médico infectólogo tropicalista y consultor del Hospital Muñiz.
El sistema inmune genera anticuerpos solo frente al serotipo que causó la infección. Ante los otros tres, la persona sigue siendo vulnerable, y una segunda infección puede derivar en formas graves de la enfermedad.
El avance geográfico del virus obedece, en gran medida, al aumento de temperaturas, que permite al mosquito sobrevivir en regiones antes hostiles, y a la acumulación de agua estancada en recipientes urbanos, que facilita su reproducción.
Las medidas clave
“Cuando analizamos una vacuna destinada a prevenir una enfermedad tan relevante para la salud pública, no alcanza con observar únicamente los resultados iniciales. El seguimiento a 7 años de un estudio clínico constituye una fortaleza indiscutible”, señaló Orduna.
Desde 2023, Argentina cuenta con una vacuna tetravalente aprobada por la ANMAT para personas desde los 4 años, diseñada para proteger frente a los cuatro serotipos del virus. La eficacia reportada alcanza el 84,1% frente a hospitalizaciones a los 4,5 años de seguimiento, y sube al 90,6% tras la dosis de refuerzo.
Pero la vacunación es solo una parte de la respuesta. “La experiencia internacional demuestra que ninguna medida aislada es suficiente para controlar el dengue. Necesitamos enfoques integrados que combinen diferentes herramientas de prevención y que puedan sostenerse en el tiempo”, advirtió el doctor Pablo Bonvehí, jefe de Infectología del Hospital Universitario CEMIC.
Las recomendaciones concretas para reducir el riesgo son:
Eliminar recipientes que acumulen agua en patios y jardines.
Mantener tapados tanques y depósitos.
Usar repelente, especialmente en horas de mayor actividad del mosquito.
Consultar al médico ante fiebre, dolor de cabeza intenso, dolor muscular o articular y erupciones en la piel.
El control del dengue exige vigilancia, prevención y compromiso comunitario. En zonas como Río Colorado, donde el mosquito ya está presente, la participación de cada vecino en la eliminación de criaderos es la herramienta más directa para evitar que el escenario de bajo riesgo actual se revierta.

