
(NOTI-RIO) El CCCXCV Congreso Extraordinario del gremio, reunido en Villa Manzano, resolvió por unanimidad profundizar las medidas de fuerza. Acusan al Gobierno provincial de mantener un “silencio absoluto” y no dar respuestas al pliego de reclamos salariales y de infraestructura.
El regreso a las aulas en la provincia de Río Negro tras el receso invernal quedó bajo una fuerte incertidumbre. En una jornada marcada por un cerrado debate, el CCCXCV Congreso General Extraordinario de la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UnTER), desarrollado en la localidad de Villa Manzano, resolvió por amplia mayoría convocar a un paro de 48 horas de “no inicio” de actividades una vez concluido el período de vacaciones.
La medida de fuerza, que paralizará el sistema educativo público provincial en el arranque de la segunda mitad del año, estará acompañada por acciones de visibilización de alcance regional y provincial, con movilizaciones y actividades en los diferentes departamentos rionegrinos para exponer la gravedad de la situación ante la comunidad.
El máximo órgano deliberativo del sindicato justificó la profundización del plan de lucha ante lo que definieron como una “falta total de respuestas” por parte del Poder Ejecutivo provincial. Según explicaron desde la conducción gremial, el pliego de demandas presentado formalmente al Gobierno no ha registrado avance alguno, responsabilizando directamente a las autoridades rionegrinas por la parálisis del diálogo.
Entre los puntos centrales que motivan esta escalada del conflicto se destacan:
- Recomposición Salarial Urgente: El gremio denuncia que los haberes de la docencia rionegrina continúan perdiendo poder adquisitivo de manera alarmante frente a la inflación acumulada, exigiendo una propuesta salarial que supere los índices de la canasta básica.
- Condiciones Laborales: Se reclama el cumplimiento de actas paritarias previas y el cese de políticas que vulneren los derechos adquiridos del sector.
- Emergencia Edilicia e Infraestructura: UnTER reiteró su preocupación por el estado edilicio de numerosos establecimientos educativos en distintas localidades de la provincia, advirtiendo que persisten graves deficiencias que ponen en riesgo la habitabilidad y el normal dictado de clases.
Un duro documento contra el Ejecutivo
A través del comunicado oficial emitido tras la finalización del plenario en Villa Manzano, el sindicato ratificó su postura combativa: “La docencia se organiza ante la falta de respuestas”, sentenciaron.
En el documento aprobado, la conducción de UnTER cuestionó duramente la postura del Gobierno provincial, acusándolo de mantener una “actitud de silencio” frente a los reclamos y de congelar de manera unilateral las instancias de negociación. El gremio argumentó que, lejos de buscar canales de consenso, el Ejecutivo ha optado por dilatar los tiempos, lo que obligó a las bases a votar el endurecimiento de las acciones sindicales.
Con esta contundente definición, el conflicto docente en Río Negro entra en una etapa de máxima tensión. De no mediar una convocatoria urgente a paritarias por parte del Ministerio de Educación en los próximos días, o la formulación de una oferta superadora que destrabe la paritaria, las puertas de las escuelas rionegrinas permanecerán cerradas en el reinicio del ciclo lectivo.
Desde el sindicato ya anticiparon que ratificarán y mantendrán vigentes las medidas de fuerza en toda la provincia hasta tanto existan respuestas concretas, formales y urgentes a cada uno de los puntos planteados en su pliego de demandas.

