
(NOTI-RIO) La historia de Yamir Schnaider refleja cómo la solidaridad de toda una comunidad, sumada al trabajo articulado entre instituciones y organismos públicos, puede transformar una realidad compleja en respuestas concretas.
Gracias a ese esfuerzo conjunto, avanza la construcción de un dormitorio y un baño adaptados que mejorarán significativamente su calidad de vida.
En Río Colorado, la historia de Yamir Schnaider se convirtió en un reflejo del compromiso colectivo. Con 21 años, padece el Síndrome de Weaver, una condición genética extremadamente poco frecuente, estimada en uno de cada millón de nacimientos, con apenas dos casos conocidos en el país, que provoca un desarrollo óseo acelerado y desproporcionado. Con una estatura que alcanza los 2,30 metros y un calzado talle 56, convive además con agenesia del cuerpo calloso.
Tras egresar de la Escuela Especial N° 9, las complejidades de su cuadro clínico le provocaron intensos dolores articulares que redujeron su movilidad, requiriendo actualmente el uso permanente de silla de ruedas y el acompañamiento constante de su madre, Soledad Ruppel.
La rutina familiar pasó a estar atravesada por desafíos cotidianos: desde conseguir ropa y calzado confeccionados a medida hasta adaptar cada espacio del hogar a sus necesidades.
La difusión de su situación despertó una importante corriente solidaria que trascendió las fronteras de la ciudad. Vecinos, profesionales de la salud y personas de distintos puntos del país realizaron aportes de indumentaria, insumos y elementos específicos.
Entre ellos, se destacó el envío de calzado y prendas especiales gestionado a través de la familia de Emanuel Ginóbili, además del acompañamiento permanente de muchas personas que continúan colaborando con Yamir y su familia.
A esa red de apoyo también se sumaron distintas instituciones de la comunidad. Estudiantes del CET N° 10 adaptaron solidariamente la cama ortopédica recibida por la familia, mientras que el Hospital “Dr. José Cibanal” gestionó la provisión de sillas de ruedas posturales y el compromiso para incorporar una grúa de transferencia.
Frente a una situación de estas características, el acompañamiento institucional también resultó determinante. El equipo de Desarrollo Social del Municipio realizó el seguimiento socioambiental del caso y gestiones de diversa índole para acompañar la situación, mientras que el intendente Duilio Minieri visitó a la familia para interiorizarse en primera persona sobre las principales necesidades y gestiones en curso.
A partir de este trabajo técnico se elaboró un proyecto de ampliación especialmente diseñado para brindar mayor autonomía, seguridad y accesibilidad.
Al tomar conocimiento de la situación, el gobernador Alberto Weretilneck siguió personalmente las gestiones y promovió la intervención de distintas áreas del Gobierno de Río Negro, principalmente del Instituto Provincial de Planificación y Promoción de la Vivienda (IPPV) y del Ministerio de Desarrollo Humano, articulando junto al Municipio los recursos necesarios para hacer posible la obra y atender otras necesidades de la familia.
Como resultado de ese trabajo conjunto entre la Provincia y el Municipio, se destinaron más de 20 millones de pesos para la adquisición de materiales y la ejecución de los trabajos.
La obra presenta un importante grado de avance e incluye un dormitorio de dimensiones especiales y un baño completamente adaptado, con espacios amplios para la circulación en silla de ruedas, sanitarios adecuados, cerramientos reforzados y las condiciones necesarias para la utilización de la cama ortopédica y la futura grúa de transferencia.
La historia de Yamir demuestra que cuando la solidaridad de la comunidad se encuentra con el compromiso de las instituciones, es posible transformar las dificultades en soluciones concretas.
Cada aporte, cada gestión y cada decisión compartida contribuyen a mejorar la calidad de vida de una familia y a garantizar condiciones de mayor accesibilidad, autonomía y dignidad.
