Por Daniel Ferrer) A los rebencazos viene el Gobierno de Río Negro, a partir de la postura del presidente de la Legislatura, Carlos Peralta en la sesión en la que se trató el presupuesto 2014 y la decisión del Gobernador Weretilneck de poner fin a los contratos de la mayoría de los cargos políticos, pero con varios de ellos en sus puestos de trabajo y utilizando recursos de todos los rionegrinos.
Peralta dejó de lado la reglamentación interna del parlamento rionegrino, y defendió sus posturas políticas desde la Presidencia, cosa que está expresamente prohibida, pero aún así, no es eso lo mas grave.
En tal defensa, Peralta no cumplió la Constitución Provincial, dando curso a un proyecto de ley, que en su articulado, proponía tomar empréstitos para pagar obligaciones salariales.
Prohibidísimo.
Para votar un artículo de tales características es necesaria la aprobación de los dos tercios de los legisladores, y Peralta la dio por aprobada por mayoría automática.
Mas prohibído todavía.
La oposición legislativa, sobreactuó unos minutos, pero no llevó el tema mas allá, cuando claramente ameritaba, al menos una presentación judicial.
Ahora, Weretilneck dio de baja a partir del 31 de Enero a 370 funcionarios, pero muchos de ellos, estaban en sus puestos de trabajo en la mañana de este Lunes.
En realidad, siguen usufructuando los servicios a los que el decreto gubernamental les impide acceder, como autos, teléfonos, oficinas.
Pero además, es a todas luces ilegal, que alguien que ya no pertenece al estado provincial, siga ingresando a sus despachos como nada hubiese pasado.
El Secretario de Medios de la provincia, el allense Guillermo Campetti, publicó hoy en alguna de sus cuentas de redes sociales que: “hoy vamos a laburar todos, porque los ideales no dependen de un cargo, y porque mayor ejemplo de laburo que el de Weretilneck, no hay.”
Extraño, realmente.
Qué debe hacer hoy un empleado público rionegrino, cuando un funcionario cesanteado por decreto, le de una orden ?
Cumplirla o negarse ?
La respuesta puede estar en el vuelo que traía a varios viedmenses de Buenos Aires, el último Viernes.
Un alto funcionario de gobierno, le dijo a su ocasional compañera de viaje: “Tenemos que actuar un poco, si no como hacemos para sentarnos frente a UnTER y UPCN ?”
Unos metros mas atrás de semejante confesión, un “Garganta Profunda” no daba crédito a los que sus oídos escuchaban.
Un tercer tema, al que se deberá prestar atención, es el malestar generado en fuerzas policiales, por los traslados de aquellos que encabezaron la revuelta de Diciembre último.
Pareciera que ninguna de estas situaciones, fuera tan grave, sobre todo si se tiene en cuenta que este gobierno instaló en el Poder Legislativo el proyecto de ley de disponibilidad para todos los agentes públicos del estado rionegrino, con la firma del ya fallecido Carlos Soria y nadie dijo nada.
Así viene la cosa en Río Negro.
A los rebencazos.