Abuelas de Plaza de Mayo anunció la recuperación de la identidad de una nueva nieta, hija de desaparecidos y nacida en cautiverio. Su abuela es una de las fundadoras del organismo.
La Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo anunció hoy la restitución de identidad de la nieta recuperada número 110. Es hija de Oscar Guitiérrez y Liliana Isabel Acuña, afirmó Estela de Carlotto y subrayó que es la nieta de una de las doce fundadoras del organismo, Vilma Sesarego.
La presidenta de Abuelas relató que la joven “se acercó incentivada por unas amigas y por su entorno; la recibió un equipo que verificó que los datos concordaban con el de una de las familias por lo que el caso fue enviado a la CONADI, donde se pudo hacer un examen rápido”.
“Ayer el banco de datos genéticos informó la identidad real de esta joven que ahora está procesando esta información”, afirmó. “Cuando ella quiera en Abuelas se hará el encuentro con los tíos, primos, sobrinos, nietos y ella”, agregó De Carlotto.
En tanto, el tío de la joven, Rodolfo Gutiérrez, marcó: “Soy un convencido de que la vida siempre le gana a la muerte y esta es la muestra. Fue un embarazo de 37 años”.
Además, las Abuelas de Plaza de Mayo realizaron un comunicado donde informaron:
“Las Abuelas de Plaza de Mayo tenemos la enorme alegría de informar que hemos encontrado a la hija de Oscar Rómulo Gutiérrez y Liliana Isabel Acuña, desaparecidos el 26 de agosto de 1976. Liliana cursaba entonces el quinto mes de embarazo.
El 31 de octubre de 2013, una joven se acercó a Abuelas con dudas sobre su identidad y fue recibida por el equipo de Presentación Espontánea de nuestra institución. Ante los fuertes indicios de que podría tratarse de una hija de desaparecidos, fue derivada inmediatamente a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi) para que se ordenara la realización del examen de ADN.
Felizmente, los resultados del análisis efectuado en el Banco Nacional de Datos Genéticos indicaron que la joven es la hija de Liliana y Oscar”.
La historia
Su papa fue Oscar Gutiérrez, “Felipe” para sus compañeros de militancia. Había nacido el 17 de abril de 1951 en la localidad bonaerense de La Tablada. Su mamá se llamaba Liliana Acuña, nacida en la ciudad de Buenos Aires el 30 de mayo de 1952, su familia la apodaba “Isa” o “Isabelita”.
Ambos militaban en la organización Montoneros y fueron secuestrados el 26 de agosto de 1976 en la ciudad matancera de San Justo cuando la joven estaba embarazada de cinco meses.
Por testimonios obtenidos por la familia, pudo saberse que la pareja permaneció detenida de modo ilegal en la Comisaría 4º de Martínez y que Liliana dio a luz en fecha en un hospital del partido bonaerense de San Martín, a donde la habían trasladado para el parto. Los dos son parte de la lista de 30 mil desaparecidos que la dictadura dejó.
La madre de Oscar, Vilma Delinda Sesarego de Gutiérrez, los estuvo buscando sola y sin apoyo durante meses. A comienzos de 1977 se integró al grupo de madres y familiares que se comenzaron a reunir en la Plaza de Mayo. En octubre de 1977 recibió la invitación de Alicia Zubasnabar de De la Cuadra, “Licha”, también participante de las rondas de las Madres de Plaza de Mayo, para formar un grupo especial de abuelas buscando a sus nietos desaparecidos. Es así que se convirtió en una de las doce mujeres fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo.
La nieta recuperada 110 se presentó sola ante el organismo de DD.HH. y pidió que se le haga el ADN porque tenía dudas sobre su identidad. Hoy sabe su verdadera historia. Su abuela ya no está, pero su lucha sirvió y mucho.