Detrás de los pedidos de unidad partidaria de los intendentes y cinco legisladores, emerge la división de la UCR en Río Negro, producto de los alineamientos nacionales.
Una reunión de intendentes de la UCR en Viedma junto a cuatro legisladores, terminó derivando casi en la ruptura del partido en menos de 24 horas, después de que el jefe comunal de la capital rionegrina, José Luis Foulkes, sostuviera que “todavía no hay nada formal” sobre la incorporación de este sector al proyecto político del massismo que en estas tierras encabeza el gobernador, Alberto Weretilneck.
María Inés García, presidente de la UCR rionegrina, expresó en un comunicado de prensa que observa con “preocupación que un grupo de intendentes y legisladores del radicalismo intente siquiera deslizar la posibilidad de llevar a nuestro partido a ser parte de esa entente electoral que está en la antípoda de nuestra ideología y que es un claro producto de la interna peronista”.
“El principal impulsor es (Yamil) Direne, Foulkes aún no lo definió”, se sinceró un estrecho colaborador del intendente de Viedma ante la consulta del Correo de la Comarca por el pase al Frente Renovador de Sergio Massa y AW.
En el espacio de opinión de este medio, el pasado ocho de agosto (Ver “Ruleta rusa”) se planteó la posibilidad de que intendentes de la UCR saltaran al massismo, y se advirtió que “a Foulkes le endilgan dentro del radicalismo ya haber contraído matrimonio con Weretilneck”.
“Todo el debate es y será bienvenido puertas adentro del partido, todas las expectativas son legítimas y las críticas si son constructivas bienvenidas, pero no permitiré que detrás de las descalificaciones hacia la dirigencia partidaria se encubra una posible alianza con el protagonista del peor gobierno de la historia de nuestra de Río Negro”, concluyó García.