Mientras el mercado de las telecomunicaciones en la Argentina marca que crecen las ventas de equipos día a día, la cobertura en algunas provincias deja mucho que desear y una amplia zona de Río Negro no es la excepción.
La región del este de la provincia tiene una de las más extensas áreas oscuras, es decir sin cobertura, en las principales rutas que unen los distintos centros urbanos de la comarca del Valle Medio y de la zona costera.
Esto no es un hecho menor, sobre todo en el caso de accidentes o emergencias si se toma en cuenta que la falta de comunicación se da en dos de los sectores con más accidentes en toda la provincia: la ruta nacional 22 entre Choele Choel y Río Colorado y la nacional 250 desde Pomona hasta el ingreso a General Conesa, y desde ese lugar por la ruta nacional 251 hasta Las Grutas.
Sólo los centros urbanos como Río Colorado, General Conesa, Viedma, San Antonio y Las Grutas, y la región del Valle Medio tienen señal adecuada. En el resto de esa parte del territorio, en el amplio entretejido de rutas que unen estas ciudades, no se cuenta con señal, según sostuvieron fuentes de la policía caminera.
De hecho, el comisario Daniel González, a cargo de la segunda zona de tránsito mencionó que “en casos de accidentes se debe esperar que nos avisen las personas que transitan por el lugar”. “Esto sin dudas demora la llegada de cualquier tipo de auxilio”, agregó el funcionario policial.
Para mayor precisión, la ruta nacional 22 desde Río Colorado a la altura del kilómetro 862 se queda sin señal hasta el ingreso a Choele Choel, sucede lo mismo por la ruta 251 hasta la entrada de General Conesa.
En Río Colorado la señal de los celulares e Internet para la zona de chacras de Juliá y Echarren no funcionan en gran parte de la zona frutícola que está a entre 5 y 8 kilómetros del casco urbano. Un dato llamativo lo marca que los camioneros o los que habitualmente transitan las rutas desde Río Colorado al Alto Valle o a Viedma o San Antonio- Las Grutas encuentran debajo de un cartel de publicidad en la intersección de las ruta 22 y 251 una línea de señal que permite llamar a la policía-Bomberos o seguro en algunos accidentes.
Es decir que la zona norte de la provincia en este sector tiene una zona oscura de más de 140 kilómetros de radio. En el caso de la zona sur, por la ruta nacional 250 la señal se extiende hasta las torres de alta tensión, es decir a aproximadamente 7 kilómetros de Pomona, quedándose sin comunicación hasta 15 kilómetros antes de San Antonio, o sea que existe una zona oscura de más de 120 kilómetros.
Algo similar sucede si se viaja hacia Viedma, habiendo señal a 10 kilómetros de Conesa y luego se corta por varios kilómetros hasta antes de llegar a la capital de la provincia.
“Es un reclamo de vieja data. Es hoy en la era de las telecomunicaciones una necesidad que tenemos el tema de comunicarnos, de la fluidez de las comunicaciones y en particular en el caso de las rutas estamos hablando de algo que no sólo hace a la comunicación sino hace a la seguridad. Si uno piensa en la cantidad de vidas que se han perdido en accidentes por la imposibilidad de tener respuesta inmediata de ambulancias o de la policía o de los servicios de emergencia, y uno no se explica por qué no puede haber un buen sistema de comunicaciones en las rutas como lo hay en otros lugares del país”, sostuvo el legislador por el Valle Medio, Leandro Tozzi.
Por lo pronto, quienes se trasladan por estas rutas de enormes extensiones, deben rogar no tener accidentes, y no sólo se trata de los habitantes de la provincia, sino también de las decenas de miles de visitantes que llegan, sobre todo en el verano por estas rutas que conducen al mar y a la cordillera. Faltan inversiones, y eso se nota en el servicio ausente.