En la primera paritaria del sector se acordó un aumento en dos tramos cuya primera parte se hará efectiva a partir de este mes. En diciembre entrará en vigor el segundo peldaño del incremento salarial. Enterate cómo quedaron los sueldos para cada categoría.
Los gremios que nuclean a las empleadas domésticas y su contraparte empleadora firmaron este martes su primer acuerdo paritario de la historia en el Ministerio de Trabajo de la Nación que contempla un aumento salarial del 28 por ciento.
El incremento salarial se concretará en dos tramos, siendo el primero del 21 por ciento desde este mes, y en forma retroactiva, y el segundo será “no acumulativo”, del 7 por ciento a partir de diciembre.
El acuerdo alcanzado este mediodía regirá en todo el país entre septiembre de 2015 y agosto de 2016 e incluye a los cuidadores no terapéuticos y caseros.
“Lo importante es haber logrado que el 7 por ciento se pague en diciembre y no en enero 2016 para que así pueda computarse en el aguinaldo y las vacaciones”, explicó Carlos Brassesco, apoderado legal de la Unión del Personal Auxiliar de Casas Particulares (UPAC), uno, pero el más numeroso, de los siete gremios que participaron hoy del plenario paritario.
De esta manera, la quinta categoría “Personal para tareas generales con retiro”, que hasta agosto había sido fijada en 4.186 pesos por 8 horas de trabajo o 33 pesos la hora, pasa a 40 pesos desde septiembre y casi 43 en diciembre. Mientras que el sueldo sube a 5.065 pesos en septiembre y 5.358 a partir de diciembre.
La hora del cuidador no terapéutico con retiro se incrementará desde este mes a 44 pesos y a partir de diciembre subirá 46 pesos , en tanto el sueldo mensual pasará a 5.632 pesos desde septiembre y a 5.958 en diciembre.
Los caseros pasarán a cobrar 44 pesos la hora desde este mes y mensualizado 5.632 pesos, mientras que el valor hora en diciembre aumentará a 46 y el sueldo 5.958 pesos.
A principios de este mes se constituyó la paritaria de la actividad entre el Ministerio de Trabajo de la Nación, los siete gremios del servicio doméstico y las dos asociaciones civiles patronales del sector que tiene como parte de sus atribuciones fijar el salario de las empleadas domésticas, caseros y cuidadores no terapéuticos.
Hasta septiembre de 2014, el aumento salarial para estas actividades lo establecía la cartera laboral cuando fijó un incremento del 30 por ciento promedio en las distintas escalas.
Los gremios habían reclamado a principios de este mes un incremento salarial del 25 por ciento para las distintas categorías a partir del primero de septiembre y un 10 por ciento acumulativo desde el primero de enero de 2016.
La presidenta Cristina Kichner promulgó en abril de 2013 la Ley 26.844 que creó este régimen laboral para las empleadas domésticas a las que se les reconocen los mismos derechos que el resto de los trabajadores, como vacaciones pagas, jubilación, licencias por enfermedad, indemnización por despido y una jornada de trabajo de 48 horas semanales como máximo.
Desde que se entró en vigencia esta norma hasta febrero de este año, se duplicó la cantidad de personal registrado al pasar de unas 220.000 empleadas domésticas a cerca de 475.000″.
En este sentido,Tomada había destacado que este crecimiento en el registro legal de las trabajadoras de casas particulares “contradice lo que señalan los sectores conservadores de la sociedad en cuanto a que las leyes laborales promueven que haya menos trabajo o más trabajadores no registrados”.
Ley vigente
La nueva paritaria se enmarca en la ley de personal de casas particulares, que fue reglamentada el año pasado y que equipara una serie de derechos laborales con los de quienes están amparados por la ley de contrato de trabajo, por ejemplo en lo referido a los períodos de vacaciones, el cálculo de indemnizaciones, las licencias y la duración de las jornadas laborales. Además, la normativa obliga a contratar un seguro por riesgos laborales, como ocurre con cualquier contratación en relación de dependencia.
En 2014, el Gobierno aun dispuso el aumento salarial por resolución ministerial, con una recomposición que fue del 30%.
Los empleadores de personal de casas de familia pueden deducir del impuesto a las ganancias los pagos tanto de salarios como de contribuciones a la seguridad social. Sin embargo, esas sumas tienen topes que dependen del nivel salarial y que no tienen una actualización que vaya a la par de las mejoras salariales.
