“En Río Colorado el Frente para la Victoria actuó con gran mala fe. Todas las urnas fueron cerradas correctamente, no faltaba documentación, estaban las actas firmadas por todos los fiscales, y el escrutinio había sido perfectamente claro”, sostuvo ayer el gobernador, Alberto Weretilneck.
El mandatario consideró que “hay un intento de adulteración del resultado por parte del FpV sin ningún tipo de motivo”.
Además entendió que el fallo emitido la semana pasada por la Cámara Nacional Electoral, habilitando la revisión de los votos en la localidad, “es muy confuso”.
“No se sabe cuáles son las urnas cuestionadas. Para nosotros es sólo la 702. Hemos solicitado una aclaración a la Cámara Nacional Electoral, porque ni siquiera la Justicia de acá sabe cuáles son las urnas que tiene que abrir”, indicó.
A partir de esta situación y de las otras elecciones con definición prolongada que hubo este año –Villa Regina y Ramos Mexía– el gobernador opinó que debe avanzarse hacia el cambio del sistema electoral. En este sentido, destacó que la boleta única que utilizó Bariloche “fue una buena propuesta” y la urna electrónica que aplicó Neuquén capital también.
“Para las próximas elecciones provinciales y municipales estaremos en presencia de otro sistema electoral”, prometió.
También pidió “no cargar sobre las autoridades de mesa, porque son colaboradores”, pero consideró que “habría que ir a un sistema más profesionalizado. Que las personas sean las mismas y reciban una mayor remuneración luego de una profunda capacitación”.