Una precaria escuela en una casa prestada

(NOTI-RIO) La escuela hogar nº 176 de Pichi Mahuida que se encuentra ubicada a unos 100 kilómetros de Río Colorado, se encuentra funcionando en un estado precario, con mínimos recursos y en una pequeña casa de familia prestada por el propietario de un campo de la zona.

Mientras que la docente (que vive en el mismo domicilio) solo cuenta con un limitado recurso para dictar clase a los chicos que hoy concurren a la escuela.

La escuela esta en la tercera categoría , clase c, dependiendo de la supervisión de nivel primario zona 1 de la delegación de Educación de Valle Medio II, cuenta en la actualidad con cinco alumnos, que están cursando 1º,2º,3º y 6º grado.

La institución había sido recuperada el año pasado, tras varios años de luchas y reclamos de vecinos del lugar, debido a que el Ministerio de Educación en 1995 resolvió cerrarla por la falta de matricula.

El edificio escolar tras permanecer 15 años sin el correspondiente mantenimiento (aunque estuvo ocupado), muestra un estado peligroso para su utilización, donde principalmente el gran problema es la estructura del techo. Aunque se ven paredes rasgadas, humedad en los pisos, sin calefacción, ni las instalaciones de energía eléctrica (ya que recién el paraje tuvo conexión de luz en marzo del año pasado con la puesta en marcha de la central Salto Andersen). Desde marzo del año pasado, el dueño de una estancia del lugar cedió  provisoriamente una pequeña casa que era utilizada por empleados del campo, para que se instale la escuela.

El edificio inseguro donde vive la única docente, cuenta con una cocina dos habitaciones (en una pernocta la maestra y en la contigua esta armado el salón de clase)  y un baño que se comparte.

El dictado de clases es  personalizado para cada uno de los que concurren, se realizan desde las 12,30 hasta las 16,45 horas y recorren unos 150 metros para izar o arriar la bandera, en el mástil donde está el edificio escolar. Según algunos datos recogidos dan cuenta que en la zona cercana de los campos existen con posibilidad de concurrir a la escuela entre 12 y 15 chicos más, que hoy están imposibilitados  por el insuficiente espacio físico del lugar en donde se dictan clases, ya que su capacidad máxima es para 6 alumnos.

Y otro punto no menor es que parte de los chicos tendrían que trasladarse a diario varios kilómetros para concurrir, lo que presenta un grave inconveniente para sus progenitores.

Según relatan los vecinos y la docente del lugar esto se podría solucionar si se repara las instalaciones y se pone en funcionamiento el edificio escolar para el fin que fue creado, como escuela hogar. “Yo a mis hijos los llevo hasta una escuela de Río Colorado una vez al mes, porque con mi mujer trabajamos de empleados en un campo y no tenemos vehiculo propio ni los recursos como para alquilar una casa donde  pueda instalarse la madre con los chicos.”

 

 

 

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