El precio de la carne no deja de asombrar, pero esta semana y debido a un nuevo aumento volvió a ser noticia. El “fenómeno” no solo se advierte en carnicerías sino también en los supermercados: ya se cruzó la barrera de los 100 pesos por kilo de carne.
Desde los últimos días, en cortes “tradicionales” para los domingos de asado, los valores volvieron a dispararse. Un kilo de vacío o de matambre se vendió durante el fin de semana pasado a 159 pesos el kilo; el asado trepó prácticamente hasta los 140 pesos, y las pulpas parecen ir por el mismo camino.
A nivel nacional, ayer desde la Asociación de Propietarios de Carnicerías de la Capital Federal, se advirtió que hay “una suba muy grande” en el precio de la carne ante la expectativa de devaluación del próximo gobierno, y se advirtió que “es inaguantable para el consumidor”.
En la región, el panorama no difiere. ¿Las causas? Al parecer, la incertidumbre, el temor a la transición económica y el “aumento por las dudas”.
En los supermercados, la consulta acerca del por qué del aumento solo cosechó respuestas esquivas, y desde las carnicerías y frigoríficos, reinó el desconcierto.
“Mandaron los nuevos cortes y llegaron con otros precios. Por corte nosotros subimos alrededor de 7 pesos la semana pasada y así y todo nos dicen que está la carne más barata acá que en los supermercados”, explicó el encargado de un comercio ubicado en calle Villegas, días atrás.
Desde el frigorífico Los Molinos, en Roca, se indicó que hubo una nueva suba y que “se espera otro aumento” para esta semana.
“¿Por qué? Y… no sabemos bien. Subió por la incertidumbre de las elecciones, porque es tanto para la que ingresa de afuera de la provincia como la local. En el mercado local siempre es un poco más cara la con hueso. La gente la prefiere. Nosotros tenemos el asado todavía a 135 pero otros cortes ya van hasta 150”, explicó Juan Carlos, uno de los propietarios de la firma.
Referentes del sector coincidieron en que las subas “van de a poco, pero son constantes”. “Es como en todos los rubros, diariamente están cambiando los precios, pero en la carne y el pan es donde más se nota”, mencionaron.
El subsecretario de Ganadería de Río Negro, Tabaré Bassi, consideró que los incrementos en el precio de la carne en góndola en el último período “no se justifican” ya que “al menos los productores vienen recibiendo lo mismo” por su producción.
“En este último período el valor por kilo en pie, en el animal terminado destinado a faena, se mantiene en 24,50 pesos. Y en lo que respecta al ternero, en los últimos meses tampoco ha habido aumentos significativos”, indicó el funcionario. “Creo que es una cuestión más inherente a los comerciantes que quizás estén previendo algunos aumentos en los precios por el proceso inflacionario… pero el productor viene recibiendo lo mismo”, sostuvo.
Bassi destacó que “sí ha habido algún aumento en el novillo de Liniers pero no tiene que ver con la coyuntura de las últimas semanas” en la región.