(NOTI-RIO) El jinete brasileño Filipe Masseti Leite de30 años está viajando por América con dos caballos argentinos “Picasso” y “Sapo”, tiene como destino final Ushuaia, con la finalidad de recaudar fondos para el hospital que diagnóstica precoz del cáncer infantil como forma de cura, enfermedad que en Latinoamérica tiene índices alarmantes.
La cabalgata lleva un paso lento donde viaja de 30 a 40 kilómetros máximo por día, dependiendo a diario de la solidaridad y la hospitalidad de la gente, para alimentar a los caballos y de un plato de comida y una cama que le permita al descansar unas horas antes de continuar viaje.
La cabalgata lleva un paso lento que le permite conocer la vida de las personas de cada rincón que visita y donde puede intercambiar experiencias y realidades.
La historia de Felipe está inspirada por la historia marcada por Aimé Félix Tschiffely, el avezado aventurero que atravesó América recorriendo unos 21.500 km desde Buenos Aires hasta a Washington DC y Nueva York en dos caballos criollos, que se llamaba Gato y Mancha entre el 23 de abril 1925 y el 20 de setiembre 1928.
La primera experiencia del Brasilleño fue el recorrido realizado desde el 8 de julios de 2012 y durante más de dos años por el continente americano, desde Canadá hasta su tierra natal de San Pablo.
Con el primer objetivo cumplido comenzó a transmitir sus extraordinarias e inolvidables experiencias, dando charlas motivacionales y conferencias,
También como periodista escribió libros y documenta todo el recorrido del viaje para una productora americana, que le permite costear los gastos del viaje, además de escribir para un par de medio de Brasil.
En Río Colorado pernoctó unos días para descansar y permitir reponer el estado de los animales en la reconocida familia Molina, amantes de los caballos y conocedores de aventuras.
Hasta el momento la travesía lleva más de 19.700 kilómetros recorridos.
El trotamundos que unió Canadá con Brasil, atravesando 16 países, en Abril del 2016 comenzó la segunda parte del viaje y espera llegar al sur del país entre junio o julio de 2017, donde buscar un lugar adecuado para “Jubilar a los caballos, para que descansen definitivamente.”
“Es un viaje sufrido, lleno de experiencia, donde se conoce mucha gente que me abren sus corazones y me permiten sentarme en la mesa con sus familias donde podemos intercambiar experiencias e historia de vidas, demostrando que existen mucha gente buena y honrada. Donde nos unen los caballos como idioma universal.” Contó Felipe.
Entre las experiencias vividas pudo ver en carne propia, “En Guatemala, vi a dos hombres en el suelo, muerto a tiros, llegué a dormir en casas de narcotraficante en Honduras. Vi a un hombre tratando de matar a su mujer disparándole cinco tiros, en Tegucigalpa.” Ese trágico recuerdo lo conmocionó mucho al no poder hacer algo por esas personas. Yo quería, pero mis pies se quedaron pegados en el suelo.”
PROBLEMAS CON LOS INCENDIOS DE CAMPOS
Argentina es un país muy lindo, pero es mucho más difícil por las grandes extensiones entre los pueblos y el tramo más complicado fue desde Bahía Blanca a Río Colorado cuando el fuego quemaba los campos,” recordó Felipe.
“Fue muy duro para los caballos, sin pasto, sin agua, con mucho humo y el viento que levantaba cenizas y te pegaba en la cara, impidiendo respirar. Mirabas para todo lados, y solo se veía humo y fugo, parecía que se estaba acabando el mundo.”
Y agregó “Los caballos estaban sufriendo porque no podían comer bien y el agua que tenía eran salada. Y yo no tenía mucha sed porque tampoco tenía agua. Estaba exhausto, al límite y llegamos a un campo que está en el kilometro 811, al lado de la ruta 22, donde había gente trabajando y luego de contar mi historia, me dieron una botella de agua con hielo. Cuando la tenía en mis manos, me dieron ganas de llorar porque parecía un sueño tener tan rica agua. Nunca aprecié tanto una botella con agua.”
EL PROXIMO OBJETIVO
“Si me llega a quedar fuerzas, el próximo año me gustaría hacer el viaje inverso, desde Brasil a Canadá de donde comenzó esta locura. Pero tengo que ver cuanta fuerza me queda, porque son viajes muy largo y sacrificados.” Dijo a “Río Negro” el aventurero, que el objetivo no es romper el record Aimé Félix Tschiffely “Porque es mi ídolo y quien mi inspiró en esto que hoy estoy haciendo.”


