Los electrodomésticos de última generación, llamados inteligentes, están revolucionando los hogares. Aunque estos productos no están aún disponibles en la Argentina como consecuencia de las trabas a las importaciones, algunos ya se pueden adquirir en países vecinos, como Brasil, Chile y Uruguay, mientras que la mayor variedad se consigue en Corea y Japón.
Los fabricantes han iniciado una vertiginosa carrera para crear electrodomésticos que incluyen procesadores que les permiten tener funciones nunca antes imaginadas. De esta manera, no sólo los celulares se han vuelto inteligentes, sino que ya se comercializan hornos, lavaplatos, lavarropas, secadoras, heladeras microondas y aspiradoras con cerebros electrónicos integrados.
“Cuando hablamos con los consumidores para detectar cuáles son sus necesidades respecto de los electrodomésticos, la respuesta es contundente: quieren tener más control de sus equipos para poder darle órdenes y despreocuparse de las tareas domésticas”, explica Manny Vara, educador de Tecnologías de Intel Labs.
En la misma línea, Fernanda Carrea, consumer electronic product manager de Samsung, dice que los sondeos que realiza la empresa les indican que las personas quieren que los dispositivos le simplifiquen la vida y le permitan ahorrar tiempo. “A la vez, los consumidores demandan que los artículos sean estéticos, que tengan diseño y que aprovechen mejor el espacio físico”, enfatiza.
Bajo la consigna de que las personas se olviden de las tareas de limpieza, Samsung dispone de varios modelos de aspiradoras inteligentes. El más moderno es el NaviBot S, que limpia los pisos de forma automatizada sin intervención humana. El sistema Visionary Mapping Plus permite un movimiento rápido y eficaz y garantiza una limpieza completa y eficiente que evita objetos mediante un conjunto de sensores mejorados con respecto a los modelos anteriores.
Cuando el cubo de la basura está lleno, el NaviBot S regresa automáticamente a la base de carga para una remoción autmática del polvo del robot. De forma inmediata, el polvo, a través de una acción de succión, se transporta a la cámara central de la base de carga. Al mismo tiempo se produce una acción de limpieza del cepillo principal para la remoción, por ejemplo, de pelo.
Por lo tanto, los usuarios ni siquiera tienen que encargarse de esta pequeña tarea. Esta aspiradora utiliza un sistema de navegación basado en una cámara y un sensor para recordar hasta dónde limpió, de modo que luego de que se realizan las acciones de recarga de energía y mantenimiento automático, el robot está listo para volver al trabajo y terminar su objetivo.