Con ganadores y perdedores, la política ya activó el “modo 2019”

La política rionegrina activó el “modo 2019” apenas 24 horas después de las elecciones legislativas.

“Vamos a volver al gobierno en un año y medio”, gritó Martín Soria el domingo, en medio de los festejos del Frente para la Victoria.

“Soy candidato a gobernador”, respondió ayer Sergio Wisky, que llegó a la celebración de Allen con el merchandising listo para largar desde la cresta de la ola macrista.

¿Qué implica esto para los rionegrinos que fueron el domingo a votar y que ayer tuvieron que levantarse a la misma hora de siempre para ir a trabajar o estudiar?

La respuesta aparece en los posicionamientos que asumirán ahora los dirigentes que tienen a su cargo las intendencias, las bancas legislativas provinciales y la gobernación en función del nuevo escenario político que se configuró el fin de semana.

El triunfo nacional de Cambiemos, el primer puesto del Frente para la Victoria en Río Negro, las derrotas y las deserciones provocarán cambios en las relaciones políticas. Y eso afectará a los vecinos que dependen de las acciones y decisiones cotidianas de esos representantes.

Una primera lectura sobre ese nuevo mapa político provincial puede hacerse a partir de los ganadores y perdedores del proceso electoral de este 2017.

Soria y Wisky largan con la luz verde más notoria.

Ayer, más serenos, ambos dirigentes hablaron con “Río Negro”.

El intendente de Roca insistió en el mensaje inclusivo a todos los sectores del peronismo y de los partidos que integran el FpV y sostuvo que en esa cohesión estuvo una de las claves del triunfo rionegrino, casi una excepción en el panorama poselectoral argentino.

El diputado nacional fue cuidadoso en el reparto de felicitaciones por la nueva banca ganada en el Congreso. “Esto fue un triunfo de Cambiemos y largamos al 2019 mirándonos a nosotros”, enfatizó sobre el eventual aporte de los votos que en agosto fueron para Juntos y la proyección a una alianza con el oficialismo provincial.

¿Y Weretilneck? El gobernador no hizo declaraciones públicas sobre los resultados. Apenas una líneas en redes sociales, para felicitar al presidente Mauricio Macri “por el amplio respaldo del pueblo argentino”. Un mensaje breve pero con mucho contenido político.

La vida interna del peronismo también es materia de análisis. El 2019 será un “súper año” electoral, porque no sólo se renovarán todos los mandatos locales y provinciales, sino que también se elegirán tres diputados nacionales y tres senadores.

¿Dónde encontrará esa instancia al senador Miguel Pichetto? Durante los últimos meses no faltaron peronistas cercanos a Soria y kirchneristas que consideraron una “traición” las intervenciones del último candidato a gobernador del FpV rionegrino en el Congreso.

Lo que todos admiten es que el senador no recorre la provincia, pero mantiene poder territorial a través de varios intendentes y legisladores. Si además llega a buscar la reelección, ¿cuánto está dispuesto a ceder Soria para evitar la volatilidad del sector pichettista?

El intendente de Roca y presidente del PJ rionegrino, Martín Soria, entendió que Cambiemos venció en el país porque supo “desarticular y fragmentar” a la oposición.

Por eso valoró que en Río Negro el Frente para la Victoria rompió esa estrategia, con un “frente amplio, con todos los partidos del campo popular”.

Igual, asignó un componente autóctono a su triunfo provincial, más allá de resaltar la confluencia del gobernador Alberto Weretilneck y la administración nacional de Mauricio Macri.

“Desde el primer día, siempre dije que eran socios. Los de las PASO fue un plebiscito, un cachetazo, y, luego, Macri le exigió que levantara su lista”, afirmó ayer.

“En Río Negro supimos entender y ampliar el espacio, siempre como Frente para la Victoria. Los proyectos políticos-conómicos, como los de Macri y como ya ocurrió en los ‘90, no ganan por el respaldo y entusiasmo de la ciudadanía. Ganan por fragmentan a la oposición. Ocurrió en la mayoría de las provincias, pero Chaco es un caso emblemático. Venció Cambiemos con el 42% porque fueron divididos (Jorge) Capitanich, que consiguió un 39%, y Unidad Ciudadana, de La Cámpora, con un 11%”.

En otra parte del diálogo con “Río Negro”, Soria fue consultado si advierte que Juntos y Cambiemos conformarán un frente para el 2019.

“No quiero hacer futurología”, dijo sin arriesgar demasiado.

De todas maneras, afirmó que el gobernador Weretilneck “no tiene ideología, ni proyecto de gobierno” y “le da lo mismo con Macri u otro dirigente”.

Luego agregó que “necesita auxilio financiero”para cumplir con el pago de salarios a los empleados públicos entonces “posiblemente termine asociado”.

Aclaró que el espacio en Río Negro “es el FpV, no Unidad Ciudadana”, y reivindicó su diálogo con “todos los peronistas, incluso los de Juntos y, en especial, aquellos que no rompieron su ficha de afiliación”.

Pidió observar qué pasó en “algunos municipios, como Allen o en la Línea Sur”. Dijo que están “abiertos a todos para un gran espacio de transformación, como fue el sueño de mi viejo (Carlos Soria)”. ¿Y el senador (Miguel) Pichetto?, lo consultó “Río Negro”. “No hemos hablado, pero ya tendremos ocasión”, respondió.

Desde el primer día, siempre dije que eran socios. Los de las PASO fue un plebiscito, un cachetazo, y, luego, Macri le exigió que levantara su lista”.
Soria, sobre el vínculo entre Macri y Weretilneck.

Sergio Wisky no anduvo con vueltas. “Soy candidato a gobernador”, dijo ayer a “Río Negro”, aunque enseguida aclaró que se trata de una postulación que estará en permanente revisión de acá al 2019.

“Eso hay que tenerlo claro, para mí y para el resto, para que después no aparezcan egos heridos”, sostuvo el diputado desde Cipolletti, donde concentró actividades por la mañana antes de viajar a Buenos Aires para una intensa semana en el Congreso por el caso De Vido.

Wisky justificó su lanzamiento desde el minuto posterior a los comicios legislativos a partir de la necesidad de fortalecer el espacio Cambiemos en la provincia.

“Se viene una etapa de mucho análisis. De consolidación de equipos de trabajo. Entre finales de este año y principios del 2018 vamos a estudiar mucho, con focus group y contacto permanente con la gente para armar una agenda de trabajo acorde a las necesidades y demandas de los rionegrinos”, adelantó.

También puso límites cuando se lo consultó por las alianzas, principalmente con Juntos Somos Río Negro, el partido del gobierno provincial.

“En principio largamos mirándonos a nosotros. Estamos pensando en una alternativa electoral con eje en Cambiemos. Ese es el camino que tenemos que recorrer ahora y en el que debemos enfocarnos”, respondió.

Otro eje de la entrevista fue la relación entre el Pro y el radicalismo.

El diputado insistió en la necesidad de “cuidar el grupo” que se formó para esta campaña, destacando el compromiso logrado por los dirigentes y militantes para superar las diferencias iniciales y confluir en un proyecto común.

En varios momentos de la charla Wisky destacó la figura del presidente, Mauricio Macri, y del jefe de Gabinete, Marcos Peña (“es un genio”), convocando a “entender que se viene una nueva etapa para la política argentina”.

“Se terminan los personalismos. Es el momento de los equipos de gestión. La horizontalidad superando a los verticalismos. Es el mensaje que acompañó la mayoría de los argentinos el domingo y es nuestra responsabilidad lograr que en Río Negro pase lo mismo”, concluyó.

“En principio largamos mirándonos a nosotros. Estamos pensando en una alternativa electoral con eje en Cambiemos”.
Wisky sobre la eventual alianza con Juntos.
“Somos la tercera fuerza consolidada”, dicen desde la CC-ARI
“A pesar de los intentos descarados de pretender diluir y dispersar los votos obtenidos en las PASO, sólo hemos resignado un punto aproximado a nivel provincial, lo cual quiere decir que 43.OOO rionegrinos le mostraron a todos que nuestro voto es un voto duro y legítimo, que no fluctúa, que no es prestado ni producto de la coyuntura”, evaluó ayer la conducción de la Coalición Cívica ARI.
El sector que postuló a Magdalena Odarda agregó en un documento que “nos quedan dos años para seguir creciendo, sin que las adversidades nos aparten de esa meta, tal cual fue siempre nuestro estilo de trabajo”.

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