Cerca de 200 vecinos, pidieron la intervención del Concejo Deliberante local, para que se trate la situación de Mario Oscar Gonzalez. Este ciudadano, fue imputado y por ello estuvo detenido cerca de tres años, por el Doble Homicidio de Sergio Antonio Sorbellini y Raquel Natalia Lagunas. 23 años después de aquella horrible circunstancia. Gonzalez sigue abandonado a la buena de Dios. Aquí, el documento presentado por los vecinos.
Al Señor Presidente del
Concejo Deliberante de Río Colorado,
D. SIGIFREDO IBÁÑEZ
Tema: reparación social a vecinos.
Estimado Sr. Presidente,
Los vecinos firmantes de la presente nos dirigimos a Ud., y por su intermedio al Concejo que dignamente preside, a fin de plantear un tema que hace a la conciencia y la responsabilidad de nuestra sociedad local.
Consideramos que el Concejo Deliberante de nuestro pueblo, en el que están expresadas las distintas fuerzas políticas con representación electoral, es el ámbito idóneo para proponerlo, abordarlo y resolverlo.
Nos referimos concretamente a la situación de nuestro conciudadano, Mario Oscar González.
Este vecino se vio sometido a una acusación, al subsiguiente proceso judicial y a una prolongada detención, en relación con el doble crimen Sorbellini – Lagunas.
Este procesamiento y detención resultaron ser injustos, como quedó establecido por los propios tribunales.
Pero mientras tanto, esta persona tuvo que afrontar las vicisitudes del proceso, así como padecimientos familiares, y una ruptura en la continuidad de su vida personal y laboral, que lo dejó perjudicado de por vida.
No escapará a Ud. la magnitud del golpe que esto significa en la existencia de una persona. Mientras el caso del doble crimen se diluyó en la penumbra, y alguno de sus mayores responsables ha quedado impune hasta hoy, estos vecinos nuestros se vieron envueltos en una situación que los afectó gravemente en su momento, y los dejó marcados a perpetuidad.
Pues, si bien todos sabemos que nadie es culpable a menos que la justicia lo declare así, de todos modos en cualquier sociedad, y también en la nuestra, queda el estigma de la sospecha, por injusta que sea.
Y ese estigma sigue siendo una dificultad para la inserción social y laboral de las personas que lo llevan.
Preocupa, señor Presidente, observar que la sociedad y sus instituciones no le han brindado una reparación mínimamente adecuada a esta persona.
Desde ya, sabemos que no hay compensación que pueda satisfacer los padecimientos personal y familiar que han atravesado. Pero sí creemos que hay algo que está a nuestro alcance: garantizarle ocupación digna, con un ingreso que les permita resolver sus necesidades personales y familiares.
No estamos pidiendo ningún regalo para este vecino, señor Presidente, sino tan sólo trabajo; trabajo adecuadamente remunerado. No una beca o una contratación precaria, con un haber mínimo, sino un empleo digno, con un ingreso adecuado. Y dada la situación de estigma que mencionamos, entendemos que es el sector público provincial el que debe darles estas ocupaciones.
Creemos que es de la más estricta justicia moral y social proveer a esta mínima reparación, señor Presidente; consideramos que en el volumen de los haberes que el sector público provincial destina a sus agentes de todo nivel, es muy exiguo lo que insumirá esta reparación; y sostenemos que este será un justo destino para una pequeña parte de los recursos que nuestro impuesto le aporta al Estado.
Dejamos constancia que la presente surge de la iniciativa de un grupo de vecinos de la localidad, y no de la persona por quien nos preocupamos; pero esta persona han sido consultada para contar con su aprobación a la gestión que emprendemos.
Agradeciendo el tratamiento de la presente, saludamos, saludamos a Ud. con las expresiones de nuestra mayor consideración.
Susana Vicenta FUNES
D.N.I 12.839.892
Acompañan 180 firmas