
(NOTI-RIO) Se desarrolló con éxito en el predio de la Sociedad Rural de Choele Choel la 40º exposición rural y remate de reproductores y de esta forma la localidad de Valle Medio abrió el circuito dentro de la provincia que el próximo fin de semana la fiesta del campo se traslada a Río Colorado.
El broche de oro y el más esperado fue los que pasaría en el ring de ventas, y fue ahí donde los precios obtenidos en el remate fueron aceptables y marcaron la base de lo que ocurriera en el resto de la muestra.
El clima en general no fue distendido porque dentro del sector reina la incertidumbre con los que sucederá en las próximas elecciones nacionales.
El presidente de la rural Gabriel Jelen había adelantado que los precios lo iban a marcar el estado de ánimo del comprados y que la situación política del país, le estaría afectando psicológicamente la cabeza de los productores, que se podrían asustar a la hora de comprar.”
El gran campeón puro de peligre de la cabaña Río Frío de la ciudad de Esquel fue vendido en en 200.000 pesos (50.000 pesos más que el año anterior por un premio de la misma cabaña)
En la raza Angus, el Gran campeón macho de Juan Manuel Sosa se vendió en 170.000 pesos (20.000 más que el año pasado).
Mientras que el promedio de ambas raza el promedio registrado fue del orden de los 100.000 pesos por animal.
Mientras que en las hembras el promedio fue de los 60.000 pesos por reproductor.
El total de las ventas superaron los 7 millones de pesos.
A pesar del arduo trabajo de debió realizar el martillero para animar a las ventas, finalmente se comercializaron todos los ejemplares, donde la mayoría salieron luego de una única oferta, aunque se destacó la variedad de compradores que adquirieron reproductores de excelencias calidad y el destino final de los ejemplares tendrán los campo de la zona.
Además se destacó que fue la primera vez que en una muestra ganadera se utiliza nueva tecnología y la técnica molecular con las extracciones de ADN para tener exactitud en las enfermedades reproductivas, donde los resultados estuvieron en pocas horas, garantizando la calidad y sanidad de los reproductores.
Con el ecógrafo se ve lo que normalmente se conoce en las carnicería el ojo de bife o bife ancho donde se mide entre la ultima y anteúltima costilla del animal, donde se les mide el tamaño del músculo longísimo y cuanta grasa tiene esa parte, lo que representa exactamente la calidad del animal.
La técnica del INTA Valle Inferior María Gabriela Garcilazo señaló “Con este equipo que desde hoy se empieza a utilizar e la provincia de Río Negro nos da una idea como es el animal por dentro y nos permite ver exactamente si tiene un buen musculo, o si el animal tiene mucha grasa.”
Además la profesional comentó “Los animales ideales que vemos tiene que estar redondo por los músculos y no por la grasa y los reproductores que llegaron a la exposición cuentan con buena musculaturas. Eso permite que cuando sean incorporados al rodeo no tengan inconvenientes con la adaptación a estos campos y van a comer rápidamente. Todo lo contrario pasaría con uno que tenga mucha grasa, que puede retrasar el metabolismos y perder tiempo en los servicios.”
También se instaló la nueva técnica molecular con las extracciones de ADN para tener exactitud en las enfermedades reproductivas.
El sábado por la tarde luego de conocerse todos los ganadores de la muestra se desarrollaron el acto de apertura oficial de la Exposición, al que acudieron funcionarios nacionales, provinciales y locales.
Incluso sirvió como despedidas al actual gobernador Alberto Weretilneck que el próximo 10 de diciembre deja el sillón de la gobernación y del presidente de la Rural Gabriel Jelen que el próximo mes la institución renovará sus autoridades.
“No hay en la historia de la provincia un sector que haya perdido el capital que perdió la ganadería”, sostuvo el Mandatario al iniciar su discurso, graficando el duro momento que vivió el sector hace varios años.” Recordó el jefe provincial durante su repaso de lo actuado durante su gestión.
En el comienzo de su mandato tenía una compleja situación en el sector de ganadería que había sufrido una gran sequía y la erupción de tres volcanes, lo que generó la pérdida de un 60% de cabezas de ganado ovino y un 55% de bovino. “Habían quedado menos de 700.000 cabezas ovinas y 400.000 bovinas”, rememoró.
Remarcó que la faena de bovinos era de 100.000 cabezas, la de ovinos de 35.000 y la producción de lana apenas superaba los 2.500.000 de kilogramos al año. Remarcó que para sobrellevar la crisis se consolidó un proceso de diálogo e interacción con el sector y se resolvió avanzar en medidas estructurales para generar herramientas de financiamiento y avanzar en el status sanitario como “libre de fiebre aftosa sin vacunación”, un hecho por el cual el sector venía trabajando arduamente durante años y nunca se había tomado la definitiva determinación política.
Explicó que, entre lo que se invirtió en aquel momento y los recuperos, estos planes “tiene un capital de $150.000.000. Y todos los aportes que se hicieron son reintegrables y los productores, cabañeros y todos los actores de la actividad fueron reintegrando los fondos”.
“Se logró recuperar el stock, mejorar la genética, incorporar nuevas áreas de sembrado, mejorar la retención, suplementación y la terminación de los animales”, destacó.
En materia de ganadería bovina, Weretilneck enumeró que la inversión pública con recupero de la Provincia y Nación “alcanzó a más de 1.500 productores bovinos y llegó $475.000.000”.
“Hoy tenemos 750.000 cabezas de ganado bovino en la provincia, cuando arrancamos con 300.000. Se faenan 165.000 animales por año y estábamos en 100.000. Llegamos a 35.000 toneladas de carne procesada, y estábamos en 20.000. “Tenemos 200 feedlots y engordes, y empezamos la gestión con 40. Teníamos 10 cabañas y hoy tenemos 26. Estos son algunos de los resultados”, detalló. Remarcó también “la exportación a China y Japón y el abastecimiento del 45% del consumo de carne en la Patagonia”.
En cuanto a la ganadería ovina, explicó que “de 700.000 llegamos a 1.250.000 cabezas de ganado y en la zafra de este año, llegamos a 4.500.000 de kilos de lana, y a 50.00 cabezas faenadas”. En este caso, la inversión pública nacional y provincial fue de $400.000.000 para alcanzar a 3.500 productores.







