El “Negro” estará siempre en el corazón de la gente

Te conocí hace cuatro años, cuando buscabas operadora para tu programa de radio. 

Ese día decidí ir a la cita. Eras como se te escuchaba en la radio, alegre, chistoso. Nos pusimos de acuerdo  y empecé a trabajar junto a vos. Cada fin de semana, cada domingo, me levantaba temprano y mientras la pava chillaba para hacerme un té,  miraba por la ventana esperando tu llegada.   

Puntualmente llegabas y ahí sonaba tu bocina rara, imposible de describir. Contenta subía al auto y nos íbamos a la radio para hacer tu amado programa “Jineteando la vida”.   

Pasamos varias estaciones juntos, primavera, verano, otoño, invierno y siempre retornaba la primavera.   

Siempre estabas  ahí, firme cada fin de semana, alegrando a la gente,  ayudando, con algún sorteo, sembrando amor cada día de tu vida. 

Antes de la pandemia los mates compartidos y los bizcochitos que siempre ibas a comprar. Cuando comenzó  la pandemia, nos tuvimos que acostumbrar a que cada uno tenía su mate y ya no podíamos decirnos buenos días con un  beso, ni decirnos chau con un abrazo.  

La distancia se hacía cada vez más grande para cuidarnos,  a través del doble vidrio nos hablábamos. 

El tiempo pasó tan rápido pero fui feliz cada finde semana que compartimos. Un tipo tan atento, tan respetuoso. El tiempo pasó pero siempre pude decirte todo lo que eras para mí. Me gustaba escuchar tus historias de pequeño, como hiciste para salir adelante,  fuiste un gran luchador y tal vez ni siquiera sé si te diste cuenta.  

Tus recuerdos de la “colimba”, que al escuchar la marchita militar se te envidriaban los ojos. Tus hijos tu orgullo, siempre hablando de cada uno de ellos y de tus nietos. Eras feliz  pero un día, el 18 de mayo, sin darnos cuenta el covid tocó tu puerta.  

Tuviste la desgracia de atender vos y entró.  

Nadie esperaba lo peor. Tu pueblo rezando prendiendo una vela. Todos los días esperábamos noticias, impacientes. “¿Qué sabes del negro?”“¿del gordo que se sabe?” mientras en la radio seguía sonando tu armónica y el tema “Resistiré”. Tenías que resistir, prometiste volver. Los días se hicieron largos y las noches eternas. Mirando tu foto de perfil y rezándole a Dios que te devuelva, que te dé otra oportunidad. La luchaste, estábamos contentos porque ya no había covid  pero las secuelas quedaron y había que seguir rezando.  Yo imaginaba tu regreso, esperándote en la radio, lleno de carteles y globos. “bienvenido gordito” y seguro algo íbamos a “rabusiar”, esa palabra que inventaste para graficar el hambre.  

La puerta nunca se abrió, la bocina nunca la escuché, los globos perdieron su color y la tinta de los carteles se esfumó.   

El 13 de junio sonó el teléfono y dieron la triste noticia.Habías dejado este mundo para irte a los cielos. Todo el pueblo te lloró y aún te llora. Los días pasan,  aveces duele más, otras veces un poco menos pero sembraste amor el tiempo que te toco estar acá.   

Pensaste que ibas a lograr todo esto negro?  

Hoy sos vos el recuerdo, el de miles de anécdotas. Tu música sigue sonando, tus dichos andan por todos lados. Fuiste un artista de la música, de tuarmónica. Creo que nadie podría tocar esaarmónica como vos.  

Los artistas no mueren nunca y vos sos alguien que nunca morirá jamás. Gracias Alberto Leoz (Mento). 

                                                                                           Yanira Irupé Fuentes

                                                                                              DNI 35.599.123

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