
(NOTI-RIO) La educación en la provincia se encamina a un escenario de parálisis total. Tras la finalización del CCCLXXXIX Congreso General Extraordinario de la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UnTER), la docencia rionegrina resolvió por amplia mayoría no iniciar el ciclo lectivo 2026.
La decisión, tomada en un clima de fuerte tensión, incluye un paro de 48 horas para el comienzo del periodo común y una serie de exigencias que ponen en jaque al Ministerio de Educación.
Las claves de la resolución
El congreso gremial fue contundente al rechazar la última propuesta salarial del Ejecutivo rionegrino. El plan de lucha ratificado contempla los siguientes puntos principales:
- Paro de 48 horas: Se aplicará al inicio del ciclo lectivo 2026. El primer día contará con una movilización regional en Cipolletti, mientras que el segundo se realizarán acciones locales en cada seccional.
- Medida inmediata: Se ratificó el paro del próximo 18 de febrero, afectando el inicio en las escuelas con Receso Invernal Extendido (RIE), con una movilización hacia la Línea Sur.
- Escalamiento nacional: Los congresales llevarán a la CTERA el mandato de un paro nacional de no inicio y solicitarán un aporte extraordinario al fondo de huelga para sostener la lucha en la provincia.
El porqué de la ruptura: salarios y reformas
La principal causa del conflicto radica en la brecha entre los haberes ofrecidos y el costo de vida real. Según datos que maneja el gremio y el relevamiento de costos en la región, la Canasta Básica Total para una familia tipo en Viedma o Bariloche ya supera ampliamente los montos actuales, situándose por encima de los 1.900.000 pesos en zonas urbanas.
UnTER exige elevar el salario testigo a los 2.000.000 de pesos para garantizar que ningún docente perciba ingresos por debajo de la línea de pobreza.
A la cuestión económica se suma un fuerte rechazo a la reforma de la escuela secundaria que el Gobierno pretende implementar en la región del Valle Medio.
El sindicato califica esta medida como arbitraria e inconsulta, denunciando que estos cambios curriculares responden a un ajuste encubierto que no ha pasado por las instancias de debate necesarias con la comunidad educativa.
Crisis política y denuncias
El conflicto ha trascendido lo salarial para convertirse en una crisis de gestión. El Congreso de UnTER exigió formalmente la renuncia de la Ministra de Educación, señalando una falta total de respuestas políticas ante el deterioro de las condiciones laborales.
Asimismo, el pliego de reclamos incluye un componente de gravedad institucional: el pedido de renuncia de Juan José Moreno, consejero escolar de Jacobacci, tras denuncias por violencia de género.
Para el gremio, la permanencia de funcionarios con este tipo de antecedentes es inaceptable dentro del sistema educativo provincial.
Escenario de incertidumbre
Con este panorama, la normalidad educativa en Río Negro queda suspendida. La docencia ha dejado claro que sin una propuesta salarial que recupere el poder adquisitivo perdido durante el último tramo de 2025 y lo que va de 2026, no habrá diálogo posible.
La pelota queda ahora en el campo del Gobierno Provincial, que deberá decidir si convoca a una nueva paritaria urgente con una oferta superadora o si enfrenta un inicio de año marcado por las aulas vacías y las calles ocupadas.
