El extitular del Departamento Provincial de Aguas (DPA) y del Consorcio de Riego del Valle Inferior, Eduardo Lui, señaló que “las cuencas hídricas son una unidad en sí mismas y no pueden ser tomadas como un elemento que se pasa de un lado para otro”, al rechazar los intentos de reactivar el proyecto de trasvasamiento de las aguas del río Negro al Colorado.
Lui indicó a la agencia APP que, tal la postura oficial que tiene la provincia, está en desacuerdo con el proyecto de trasvasar aguas del río Negro al Colorado y además puso en duda la viabilidad financiera, ya que se trataría “de una obra faraónica”.
Señaló además que cualquier emprendimiento de este tipo en la región requiere primero de la concreción de un estudio que defina los cupos que le corresponden a cada provincia, correspondiente a la cuenca de los ríos Negro, Neuquén y Limay, que es una tarea que todavía no se ha hecho.
Afirmó que “se habla muy livianamente del caudal circulante que tiene el río Negro, los que proponen el trasvasamiento hablan de un millón de metros cúbicos por segundo que van al mar, y no tienen en cuenta que los últimos cinco años el promedio fue la mitad, 500 m3 por segundo”.
Expresó a la agencia APP que si ese promedio se proyecta al futuro ni siquiera alcanzaría para todos los usos que le podría dar la provincia de Río Negro.
Lui mencionó además que ante un eventual trasvase éste debería ser del cupo que le corresponde a la provincia de Buenos Aires, ya que esta jurisdicción es la principal interesada en esta obra, con lo cual se dejaría sin agua al distrito bonaerense de Patagones, que quedaría sin posibilidad de ninguna de las obras de riego proyectadas.
“Las voces que se levantan a favor del trasvasamiento hablan sin saber, y deberían primero asesorarse y analizar en su totalidad el manejo de una cuenca hídrica, que no puede ser tomado por partes”, concluyó.
OTRAS VOCES
El exlegislador e histórico dirigente radical, Tomás Rébora, señaló que el proyecto del trasvasamiento de las aguas del río Negro al Colorado “es otro de los problemas que dejó la dictadura”, aludiendo al acta de creación del COIRCO de fines de 1976 donde se contempla esa obra.
El reconocido abogado fue parte del cuerpo legislativo que en 1984 rechaza por ley la eventualidad de ese emprendimiento. Ratificó que esa norma tiene absoluta vigencia y constituye “una postura jurídica sólida” en contra del trasvasamiento.
Indicó Rébora que “Bahía Blanca y la zona de CORFO en el partido de Villarino quieren solucionar sus problemas a costa del agua del río Negro; somos una sola Nación pero las aguas del Negro tienen que utilizarse para la economía de la provincia”.
Rébora explicó a la agencia APP que “por la doctrina de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y si no se deroga por otra ley, tiene absoluta vigencia la norma votada en 1984 que rechaza el trasvasamiento”.
Señaló que “sólo un debilitamiento de las instituciones” podría torcer esa voluntad de la provincia, pero hoy por hoy “hay una postura jurídica sólida, una salvaguarda jurídica fuerte, en contra de esa obra”.
Indicó que si se pretende avanzar en ese proyecto, debe intervenir la Fiscalía de Estado en defensa de los intereses rionegrinos.
Dijo que “el agua del río Negro la necesitamos para nuestro riego y nuestro desarrollo, no se puede trasvasar al Colorado”, un trasvasamiento significaría “un robo”.
ALERTA DEL CALENTAMIENTO GLOBAL
El extitular del Departamento Provincial de Aguas (DPA), Juan Kugler, reconoció que periódicamente hay un embate de los productores del departamento Villarino del área de CORFO para que se reflote el proyecto de trasvasamiento de las aguas del río Negro al Colorado, como sucedió recientemente.
Dijo que no sólo por la necesidad de tener más agua para ampliar las áreas bajo riego, sino sobre todo para bajar la salinidad.
Expresó que más allá de la postura de la provincia de oposición a esta obra, hay que analizar más en profundidad una problemática de fondo como es el calentamiento global.
Afirmó que por esta situación “lo que hoy le pasa al río Colorado producto del calentamiento global, podrá pasar en el futuro en el río Negro”.
Kugler dijo que “es una realidad” que por el impacto del calentamiento global “se siente más en el río Colorado” que viene menos caudal por la ausencia de lluvias y nevadas sobre las nacientes. Pero acotó que “en el futuro podrá quizás pasar lo mismo con el Limay y el Neuquén que confluyen en el río Negro, aunque ahora se siente menos por su gran caudal”.
Mencionó además que junto a esta problemática, quizás también en el futuro se de una competencia entre el agua que requiere el uso humano y el desarrollo agropecuario, con el que demanda la actividad hidrocarburífera.
Indicó que más allá que la provincia rechaza el trasvasamiento, sobre la temática en general se requiere un análisis serio y un planeamiento.
Mencionó que la exdirigente docente y exlegisladora nacional Marta Maffei recientemente habló en un artículo del impacto del calentamiento global y que un eventual trasvasamiento “sólo sería un parche y no solucionaría el problema”.
GRUPOS DE PRESIÓN
El diputado nacional y precandidato al ParlaSur del FpV, Jorge Cejas, alertó sobre “los grupos de presión” que quieren instalar nuevamente la obra del trasvasamiento de las aguas del río Negro al Colorado.
El dirigente fue parte de la Legislatura que en 1984 rechazó por ley aquella cláusula del acta de octubre de 1976 de creación el COIRCO donde se contemplaba esa obra.
Dijo a la agencia APP que no rehuye la discusión sobre este tema, pero esto debe pasar por ámbitos que establezcan conjuntamente el Estado nacional y los Estados provinciales.
Cejas indicó que “debe haber mucho criterio, mucha planificación y mucho análisis” para definir obras de infraestructura significativa.
Señaló que más al plantearse un trasvasamiento de agua de una cuenca a otra, del río Negro al Colorado, esto no puede surgir “de un grupo o factor de poder”.
Señaló que el Estado nacional y los Estados provinciales son los decisores en este tipo de materias y los que en todo caso deben establecer un ámbito para volver a tratar este tema