
(NOTI-RIO) A partir de la Resolución 438/2024 del Ministerio de Economía, el país inicia una transición profunda en la forma en que se clasifica el consumo de los electrodomésticos.
Este cambio, que reemplaza normativas vigentes desde 1999, busca dar transparencia a un mercado donde la proliferación de categorías confusas dificultaba la elección del ahorro real.
El nuevo esquema redefine las escalas de eficiencia para aires acondicionados, heladeras, lavarropas, televisores y otros dispositivos de uso cotidiano.
Es fundamental comprender que el electrodoméstico no gasta más que antes, sino que la “vara” con la que se mide es ahora mucho más exigente.
Unificación de la escala: el fin de los signos Plus
El cambio más visible es la eliminación de las categorías A+, A++ y A+++. La nueva escala será exclusivamente alfabética, yendo de la letra A hasta la letra G.
Históricamente, el avance tecnológico hizo que casi todos los productos nuevos terminaran concentrados en la categoría A, lo que obligó a los fabricantes a agregar signos “plus” para diferenciarlos.
Con la nueva normativa, la categoría A queda reservada únicamente para los equipos con tecnología de vanguardia, permitiendo que el consumidor visualice rápidamente qué producto es verdaderamente superior en ahorro energético.
Nuevas herramientas de control para el usuario
La etiqueta actualizada no solo cambia las letras, sino que incorpora elementos de verificación técnica:
- Código QR obligatorio: Todos los productos deben incluir un código QR que redirija a la ficha técnica completa. Esto permite que el comprador acceda en tiempo real a datos de fabricación y ensayos de laboratorio.
- Banda central identificadora: Se introduce una franja visual del mismo color que la calificación del producto para evitar confusiones de lectura rápida.
- Datos de consumo real: Se especifica el gasto energético por ciclo de uso o por año, permitiendo comparar el impacto directo que tendrá el aparato en la factura de suministro eléctrico.
Dato clave para el ahorro
La diferencia entre niveles de eficiencia tiene un impacto económico directo. Según los parámetros de la Secretaría de Industria y Comercio, en electrodomésticos de lavado, un equipo Clase B consume en promedio un 20% más que uno Clase A. Si la comparación se hace contra un Clase C, el consumo puede elevarse hasta un 39% adicional.
Plazos de implementación y convivencia
El Gobierno ha establecido un período de adaptación prolongado. Las etiquetas nuevas convivirán con las anteriores en las góndolas hasta marzo de 2028.
Durante este lapso, los fabricantes e importadores deberán readecuar sus certificaciones mediante declaraciones juradas respaldadas por ensayos de laboratorio.
Para el usuario, este período de convivencia requiere especial atención: un producto que todavía exhibe una etiqueta vieja como A+++ podría ser equivalente a una letra B o C bajo los nuevos criterios de exigencia de la Resolución 438.
Información técnica importante
Además del consumo eléctrico, el nuevo reglamento técnico abre la puerta a la inclusión de criterios de sustentabilidad que antes no se contemplaban de forma masiva: la reparabilidad del equipo, la disponibilidad de repuestos y la reciclabilidad de sus componentes al final de su vida útil.
La normativa es estricta respecto a los canales de venta digitales. A partir de ahora, tanto catálogos físicos como sitios de venta online deben exhibir la etiqueta de eficiencia de manera clara y legible.
El consumidor tiene el derecho de conocer la clasificación energética antes de concretar la compra, sin necesidad de esperar a recibir el producto en su domicilio para ver la calcomanía física.
Cómo verificar la validez del Código QR y evitar falsificaciones
La incorporación del código QR no es estética, sino una herramienta de fiscalización ciudadana. Al escanearlo, el sistema debe garantizar que el producto que tenés enfrente es exactamente el mismo que fue declarado por el fabricante ante la autoridad de aplicación.
Pasos para una verificación segura:
- Direccionamiento oficial: Al escanear el código con la cámara de tu celular, el enlace debe dirigirte a un sitio oficial o a una base de datos del fabricante que coincida con la marca y modelo del equipo. Si el QR no funciona o redirige a una página genérica de la tienda, la etiqueta podría no estar actualizada.
- Cotejo de la Ficha de Información: Una vez dentro del enlace, debés verificar que el número de modelo en la pantalla coincida con el que figura en la caja o en la placa metálica del aparato. Las características técnicas (litros en heladeras, kilos en lavarropas) deben ser idénticas.
- Validación de la Norma IRAM: En la ficha técnica digital debe aparecer la Norma IRAM de referencia (por ejemplo, la 2141-3 para heladeras). Si el dato digital no coincide con el impreso en la etiqueta física, la certificación no es válida.
Señales de alerta en el punto de venta
Es motivo de sospecha si la etiqueta física está pegada sobre otra anterior, si el código QR está impreso de forma borrosa o si al escanearlo los datos corresponden a un modelo similar pero no exacto. Ante estas irregularidades, el consumidor tiene derecho a exigir la documentación de la Declaración Jurada mencionada en la Resolución 438/2024.
Lo que ganás al verificar la ficha técnica
Acceder a la ficha técnica mediante el QR te brinda datos que la etiqueta resumida no muestra, pero que impactan en tu calidad de vida y en tu bolsillo:
- Índice de ruido: Medido en decibeles (dB). Fundamental para heladeras que estarán cerca de dormitorios o aires acondicionados.
- Consumo de agua: En el caso de los lavarropas, el QR detalla cuántos litros consume por ciclo de lavado, un dato clave para el ahorro de un recurso cada vez más caro.
- Capacidad de congelamiento: En freezers, indica cuánto peso de alimento fresco puede congelar en 24 horas, dato vital para la seguridad alimentaria.
El rol de la Declaración Jurada
Con el nuevo sistema, los fabricantes presentan una Declaración Jurada (DDJJ) respaldada por un ensayo de laboratorio habilitado. Esto agiliza la llegada de nuevos productos al mercado, pero también aumenta la responsabilidad legal de las empresas. El QR es el puente directo para que vos, como usuario, controles que esa declaración se está cumpliendo.
