Jubilaciones de privilegio en la Argentina: cuánto cuestan y quiénes las cobran

(NOTI-RIO) La reciente decisión de la ANSES de quitarle las jubilaciones de privilegio a Cristina Fernández de Kirchner y a Amado Boudou volvió a colocar en el centro del debate público uno de los regímenes más cuestionados del sistema previsional argentino.

Se trata de asignaciones vitalicias creadas para ex presidentes, vicepresidentes y otros altos funcionarios, cuyos montos están muy por encima del haber promedio del sistema general.

La quita a Cristina Kirchner y Boudou: el punto de inflexión

La ANSES resolvió dar de baja tanto la jubilación de privilegio como la pensión por viudez que percibía Cristina Fernández de Kirchner, luego de que la Cámara de Casación Penal confirmara su condena a seis años de prisión por administración fraudulenta en la causa Vialidad. Según el Ministerio de Capital Humano, la medida no constituye una pena adicional, sino una consecuencia administrativa derivada de la “indignidad política” asociada a la condena.

En el mismo sentido, el organismo previsional retiró el beneficio al ex vicepresidente Amado Boudou, condenado a cinco años y diez meses de prisión por cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con la función pública en el caso Ciccone.

Hasta noviembre de 2023, Cristina Kirchner percibía $ 21,8 millones netos mensuales:

  • $ 12,1 millones por su jubilación como ex presidenta
  • $ 9,7 millones por la pensión correspondiente a Néstor Kirchner

Por su parte, Amado Boudou cobraba $ 8,1 millones netos mensuales.

Qué son las jubilaciones de privilegio y qué dice la ley

Aunque el término “jubilación de privilegio” no existe formalmente en la legislación, se utiliza para describir regímenes especiales que funcionan por fuera del sistema general. En el caso de presidentes y vicepresidentes, el marco legal es la Ley 24.018, sancionada en 1991.

Esta norma establece que:

  • Los ex presidentes cobran una asignación equivalente al salario de un juez de la Corte Suprema.
  • Los ex vicepresidentes perciben el 75% de ese monto.
  • Viudas, viudos e hijos menores o con discapacidad acceden a una pensión del 75% del haber original.

A diferencia del resto de los jubilados, no se trata técnicamente de una jubilación contributiva, sino de una asignación mensual vitalicia, que se comienza a cobrar al finalizar el mandato.

Quiénes cobran hoy y cuánto reciben

Según datos oficiales de ANSES correspondientes a diciembre de 2024, 11 personas percibían jubilaciones o pensiones de privilegio vinculadas a la Presidencia y Vicepresidencia, sin contar los beneficios suspendidos de Fernández de Kirchner y Boudou.

Ex presidentes

  • Mauricio Macri: $ 15,7 millones netos
  • Adolfo Rodríguez Saá: $ 15,1 millones
  • Alberto Fernández: monto no informado públicamente en detalle, pero dentro del mismo rango
  • María Estela Martínez de Perón: percibe el beneficio en condición de ex presidenta

Pensiones

  • Zulema Yoma (viuda de Carlos Menem): $ 13,1 millones
  • Inés Pertiné (viuda de Fernando de la Rúa)
  • Bety Andrés (viuda de Marcelo Levingston)
  • Amalia Guido (hija de José María Guido)

Ex vicepresidentes

  • Gabriela Michetti: $ 11,7 millones
  • Julio Cobos
  • Daniel Scioli

En conjunto, estas jubilaciones costaron al Estado $ 126,7 millones netos en diciembre de 2024, una cifra equivalente a 385 jubilaciones mínimas con bono, que en ese mes rondaban los $ 329.600.

Una brecha que no deja de crecer

Entre mayo y diciembre de 2024, la masa total destinada a jubilaciones de privilegio de presidentes y vicepresidentes creció un 104% en términos reales, mientras que en el mismo período las jubilaciones mínimas —bono incluido— aumentaron apenas un 29%. La disparidad refuerza el malestar social en un contexto de ajuste, alta inflación y pérdida del poder adquisitivo de los jubilados del régimen general.

El debate político y el rechazo en Diputados

En 2024, la Cámara de Diputados rechazó por un margen mínimo eliminar estas asignaciones para futuros presidentes y vicepresidentes. El artículo fue bloqueado por Unión por la Patria, Hacemos Coalición Federal y bloques aliados, lo que motivó duras críticas del Ejecutivo.

El presidente Javier Milei, que renunció formalmente a su jubilación de privilegio, calificó la decisión como una defensa de “privilegios de la casta” y respaldó iniciativas para retirar estos beneficios a funcionarios condenados por delitos cometidos durante el ejercicio de la función pública.

Un símbolo del debate sobre equidad

Más allá del impacto fiscal —limitado en términos macro— las jubilaciones de privilegio se han convertido en un símbolo político. Para sus críticos, representan una anomalía ética en un sistema donde la mayoría de los jubilados cobra haberes que no cubren la canasta básica. Para sus defensores, son un reconocimiento institucional al cargo ejercido.

Lo cierto es que, con cifras que superan los 15 millones de pesos mensuales por beneficiario, el debate difícilmente se cierre sin una reforma profunda que vuelva a poner en discusión el concepto mismo de “mérito” frente a la realidad social del país.

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