
(NOTI-RIO) La localidad pampeana de La Adela vive días de inquietud tras conocerse dos situaciones que han generado repercusión tanto en la comunidad como en las autoridades: por un lado, el hallazgo de una lancha robada en un camping municipal, y por otro, el reclamo de familias de una escuela primaria por reiterados hechos de violencia protagonizados por un alumno.
Hallan en el camping municipal una lancha robada en Toay
La Policía de La Pampa encontró en el camping municipal de La Adela una lancha que había sido denunciada como robada días atrás en la localidad de Toay.
El hallazgo se produjo luego de que personal del camping advirtiera la presencia de una embarcación blanca marca Viking, que había sido llevada al lugar supuestamente para su uso turístico en el verano, en actividades sobre el río Colorado.
El caso comenzó cuando el propietario de la lancha -una embarcación semirrígida de cinco metros con motor Yamaha de 40 HP y habilitación de Prefectura- la llevó a un lavadero en avenida Perón, en Toay. Tras autorizar que fuera guardada en el lugar, al regresar para retirarla fue informado de que la embarcación había sido entregada sin su consentimiento.
A partir de la denuncia pública, las autoridades del camping decidieron entregar la lancha a la Policía. El vehículo y su tráiler fueron secuestrados y trasladados al playón del Puesto Caminero, y la investigación quedó a cargo de la Fiscalía de la Primera Circunscripción, que trabaja junto con la comisaría de Toay en el marco de una causa por hurto.
Padres de la Escuela 61 retiran a sus hijos por falta de respuesta ante hechos de violencia
En otro hecho que involucra a La Adela, un grupo de madres y padres de alumnos de sexto grado de la Escuela Primaria N.º 61 decidió no enviar a sus hijos a clases como medida de protesta ante reiterados episodios de violencia dentro del aula, presuntamente cometidos por un estudiante de 11 años.
Según indicaron en las denuncias presentadas ante la policía, el menor habría ejercido conductas de hostigamiento y agresión contra sus compañeros, sin que se adoptaran medidas concretas por parte de la dirección escolar, a pesar de los reiterados reclamos.
El lunes pasado, los padres se reunieron con el equipo directivo, quien -según relataron- minimizó los hechos e informó que el alumno implicado recibe atención profesional del Ministerio de Educación. No obstante, las familias consideran que la respuesta fue insuficiente y exigen acciones concretas que garanticen un entorno seguro para todos los estudiantes.
Mientras la Policía notificó a los responsables del menor y dio intervención a los organismos pertinentes, las familias adelantaron que mantendrán la medida hasta que las autoridades educativas brinden una solución efectiva.

