
(NOTI-RIO) El tablero político de Río Negro vuelve a agitarse. En un movimiento que combina el pragmatismo de la gestión técnica con la necesidad de “oxigenar” las estructuras territoriales, el gobernador Alberto Weretilneck ha comenzado a ejecutar una cirugía mayor en su organigrama antes de que la Legislatura formalice, a finales de este mes, la nueva Ley de Ministerios.
La noticia central es el retorno de Martín Fraile Milstein a la Secretaría de Cultura. El director de la Filarmónica de Río Negro -un cargo que ocupaba con rango de subsecretario tras su salida en septiembre de 2024- retoma la conducción de un área que conoce bien. Fraile reemplaza a Franco Ávila, quien dejó su puesto el 1 de febrero tras un interinato marcado por el bajo perfil.
El regreso de Fraile no es solo un reconocimiento a su capacidad técnica, sino un mensaje de estabilidad para un sector que ha vivido meses de transición.
Sin embargo, su estadía bajo el ala del Ministerio de Desarrollo Humano será breve: su destino final es la nueva Secretaría de Estado de Juventud, Deporte y Cultura.
El ascenso de Nahuel Astutti: El nuevo “brazo joven” de Viedma
Mientras Fraile pone en orden las partituras de Cultura, el nombre que gana peso específico es el de Nahuel Astutti. El actual titular de Deportes se encamina a convertirse en un “Secretario de Estado” con asiento directo en la mesa de decisiones del Gabinete.
Esta nueva estructura, que se formalizará en la sesión extraordinaria del próximo 27 de febrero, busca darle a las políticas de juventud y deportes un rango de independencia del que hoy carecen.
Astutti, un hombre del riñón viedmense con vínculos estrechos con la conducción de Juntos Somos Río Negro (JSRN), tendrá el desafío de articular una “identidad rionegrina” que combine la formación deportiva con la expresión cultural.
La “limpieza” territorial de Muena: ¿Oxigenación o ajuste de cuentas?
Mientras el gobernador construye nuevas áreas, el Ministerio de Desarrollo Humano que comanda Juan Pablo Muena atraviesa un proceso de desmantelamiento controlado. La salida de figuras clave en las delegaciones regionales sugiere que la prometida “oxigenación” post-campaña electoral finalmente ha llegado, pero con un sabor a purga política.
Las bajas no son menores:
- Agustina Sol Fernández: Deja la subsecretaría de Articulación Territorial para refugiarse en la delegación de Trabajo de Villa Regina.
- Caídos en el Alto Valle y Valle Medio: Analía Mora (AVO), Marcelo Albino Fernández (AVE) y Betania Maureira (Valle Medio) fueron apartados de sus cargos el pasado 1 de febrero.
Muena, quien regresó al ministerio tras su paso por la campaña legislativa de 2025, parece estar cediendo terreno.
Al perder las carteras de Deportes y Cultura, su ministerio volverá a su esencia puramente social en un contexto económico donde la contención territorial será la prioridad absoluta frente a la crisis nacional.
El trasfondo: La sesión del 27 y el megaproyecto de GNL
Este reordenamiento no es casual. Weretilneck necesita un Ejecutivo ágil y “limpio” de ruidos internos antes de encarar la agenda legislativa de marzo, donde el acuerdo con YPF por la planta de GNL en el Golfo San Matías y la reactivación económica serán los ejes centrales.
Con el regreso de los técnicos -como Fraile- y el ascenso de la militancia de gestión -como Astutti-, el gobernador intenta blindar su tercer mandato con una estructura que, según sus propias palabras, “esté más cerca de la gente y menos de los escritorios”.