El actual Directorio del Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) aprobó un reglamento común para las distribuidoras eléctricas que fija los procedimientos que se activan cuando una situación es calificada como de fuerza mayor. Esa ausencia de una reglamentación única fomentó una disparidad de criterios por parte de cada distribuidora, que atentaba contra el mismo proceder del personal operativo de las concesionarias eléctricas.
La resolución explica que “ante la incertidumbre sobre si están procediendo bien o mal en el mecanismo de recopilación de medios probatorios, omiten resguardar requisitos de forma o plazos que luego juegan en contra de la propia empresa”.
El proyecto fue elaborado por los equipos técnicos del EPRE. Allí se unificaron criterios en torno a cómo se debe demostrar que una contingencia eléctrica obedece a un hecho ajeno y externo al accionar de las distribuidoras. Fue aprobado por la Resolución EPRE 113/2012 que fue publicada en el Boletín Oficial del 31 de mayo pasado. Se aplicará a la empresa EdERSA y a las cooperativas eléctricas CEB Ltda. y CEARC Ldta.
El reglamento para la presentación de denuncias de contingencias por parte de las distribuidoras ante el EPRE, tiene el propósito de excluir determinados casos de los índices de calidad de servicio técnico. Ello redundará en economía procesal tanto para las concesionarias eléctricas como para el organismo regulador, contribuyendo además a un trabajo más eficiente.
Hasta el momento \”cada empresa controlada e incluso cada sucursal en el caso de la distribuidora EdERSA, se ha valido de su propio criterio para acreditar las circunstancias de tiempo, modo y lugar de cada hecho denunciado\”. Una disparidad de criterio que también se reflejó en los medios probatorios utilizados y en la forma de su presentación.
