El gobierno provincial y la Federación de Productores se vieron las caras ayer en Allen. Como respuesta a un petitorio que había hecho la institución que agrupa a las cámaras de la región, el gobernador Alberto Weretilneck anunció un paquete de medidas. Sin embargo, estuvo lejos de las expectativas que tenían los productores. “La sábana le quedó muy corta”, le dijo el presidente de la Federación, Jorge Figueroa.
El encuentro entre las partes se llevó adelante ayer por la tarde en la Secretaría de Fruticultura. Allí la cúpula de la Federación y dirigentes de algunas cámaras se reunieron con Weretilneck, que estuvo acompañado por ministro de la Producción, Juan Manuel Pichetto y el secretario de Fruticultura, Oscar Rolo.
El gobernador fue expeditivo y ni bien comenzó la reunión enumeró una serie de propuestas. Fueron medidas destinadas a ocuparse del aspecto estructural y el coyuntural. Para el primero propuso que la Federación participe del Observatorio de la Pera y la Manzana, que el 14 de este mes se reactivará en Buenos Aires con la presencia de CAFI, Cinex y los gobiernos de la provincia y la Nación.
Para trabajar sobre el frente coyuntural destacó algunos aportes, por ejemplo la cancelación de las obligaciones derivadas de la adhesión de 199 establecimientos al seguro de granizo por un total de hasta 18 millones de pesos y la implementación de 1.200 Prorepro de 600 pesos cada uno destinados a la poda por 1.200.000 pesos.
En cuando a sanidad, Weretilneck explicó que se entregarán emisores de confusión sexual hasta 20 hectáreas para cubrir 1.200 hectáreas por un monto de 12 millones y remarcó que se está trabajando con Senasa para cubrir otras 16.000 hectáreas. Agregó que el gobierno entregará a los productores un millón de litros de gasoil para las tareas culturales, equivalentes a 5.500.000 pesos y por último aseguró que se renegociará la cartera de deudores del Banco Residual de Río Negro.
Ni bien el gobernador terminó de anunciar las propuestas, los dirigentes frutícolas comenzaron a manifestarse. En definitiva todos le transmitieron a Weretilneck que las medidas oficiales no cambiarán nada en el estado de crisis que atraviesa el sector. “Con esto no llegamos a ningún lado”, dijo Figueroa. Sebastián Hernández, de Allen expuso que en su ciudad hubo una merma del 50% en la cosecha y afirmó que sólo seis chacareros locales están “al día” con la AFIP. Osvaldo Calvo, de Roca, lanzó la idea de que el gobierno rionegrino implemente una “expropiación de uso” de las empresas que ya no quieran trabajar la fruta y en ese momento Elvio Ferraza de Villa Regina le preguntó a Weretilneck si su administración piensa en reflotar “Corpofrut”. Al respecto el gobernador negó rotundamente esa posibilidad.
Al terminar el encuentro, caras largas se vieron entre los productores. “Lo que nos propusieron no llega ni al 10% de lo que pedimos”, lanzó Marcelo Coreolani, de Ingeniero Huergo.
Weretilneck reconoció el desánimo de los fruticultores. “Para ellos no fue suficiente pero seguiremos dialogando”, destacó en mandatario.
