¿Elecciones anticipadas en Río Negro?

El conflicto de poder desatado entre el gobernador Alberto Weretilneck y el senador Miguel Pichetto motivó la intervención de la Casa Rosada en la búsqueda de un acercamiento y la recuperación de un eje conjunto.

Las versiones reproducían posiciones extremas que comprendían hasta un eventual llamado a elecciones en tres meses. Esa probabilidad se habría deslizado en un mensaje del jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, en un diálogo con el gobernador.

En realidad, la reacción de Casa Rosada se concentraría en encarrilar la relación entre Weretilneck y el senador, ya que se detecta un riesgo si la puja oficial se profundiza.

Anoche las fuentes consultadas por este diario diferían sobre los mensajes y las reacciones de cada sector. Weretilneck -que viajó a Buenos Aires por la reunión de la Ofephi- habría tenido un contacto con Abal Medina, quien transmitió la preocupación nacional por la inestabilidad rionegrina. Pichetto se reuniría hoy con la presidenta Cristina Fernández.

Más allá de esas acciones, entre los protagonistas no se desestimó el atajo electoral, aunque por ahora todo se parece más a un plan disuasivo dirigido al otro sector.

El cuadro deliberativo quedó en evidencia a partir de la sucesión de comunicados de los legisladores del Frente para la Victoria. Ese debate se plasmará mañana en la reunión del bloque. Su presidente, Pedro Pesatti, reniega de la exigencia a los legisladores de optar entre el gobernador o el senador. “No voy hacer nada que signifique alentar mayores divisiones. El bloque siempre apoyó al gobernador. No tiene nada que decir en un comunicado”, se quejó Pesatti.

Esa posición se contrapone a la postura de Ricardo Arroyo, quien pretende un claro manifiesto público a favor de Weretilneck. “El bloque es el principal brazo político del gobierno y algo tiene que decir frente a los cuestionamientos. Hay que saber y hablar del por qué de estas críticas. Acá existe una falacia: se cree que la elección la gana el PJ, cuando el que ganó fue Carlos Soria”, declaró en un claro mensaje a la conducción partidaria, encabezada por Pichetto.

Obviamente, el sector encabezado por el pichettista Ariel Rivero desestima cualquier manifestación legislativa. Igual repasan lealtades frente a la posibilidad de confrontar. “Firmar un documento de apoyo sería considerar que se está atacando al gobernador y eso no es cierto”, responden. Pero, el gobernador contempla reunirse con la bancada para hacer su propia revisión de fidelidades.

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