Besar excita, estimula la pasión y combate el estrés

derf.com.ar_536585_1342013_5

En el Día Internacional del Beso, el rector del Instituto Superior de Ciencias de la Salud, Claudio Santamaría, explicó a Tiempo Argentino que “besarse tiene muchos beneficios para la salud” y afirmó que “cuando nacemos, el primer reconocimiento lo hacemos a través de nuestra boca, la primera experiencia que nos queda para toda la vida tiene que ver con el contacto que el bebé hace con el pecho de su madre, se trata por eso del primer órgano intuitivo”. El especialista estableció a la boca como la parte más exploratoria del cuerpo, una suerte de arqueólogo en busca de sensaciones. Esto es porque “los labios tienen una mayor cantidad de células neuronales lo cual los convierte en una de las zonas más sensitivas del cuerpo, al punto que tienen el doble o triple más de sensibilidad que el resto del cuerpo”. Y estimulan la pasión. Santamaría expresó que besar y ser besado incrementa la producción de adrenalina. “Se acelera el corazón y la respiración genera bienestar, placer y hace que se segreguen hormonas que combaten el stress”, explicó, y advirtió que depende de la situación y el nivel de atracción por el otro pero es como si el cuerpo recibiera “una pequeña descarga eléctrica, la chispa que enciende el fuego”. Además, “aumenta la producción de ocitocina, una hormona que tiene que ver con el placer y el deseo sexual, y genera que los genitales se empiecen a lubricar, lo que llamamos ‘respuesta sexual’, por eso se la llama la hormona del afecto y los mimos”. Por eso es que las prostitutas casi no besan. Elena Reynaga, presidenta de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR) explicó: “nosotras tomamos la acción sexual como un trabajo y el no besar al cliente es una condición que viene de muchos años atrás. Tiene que ver con que ahí, en ese momento, estamos trabajando y no queremos involucrarnos en forma sentimental, porque a partir del beso viene todo lo demás”. Aunque reconoció que a veces existe una cuestión de piel con ciertos clientes “con los cuales te conectas”, pero eso sucede en uno cada 20 amantes ocasionales. El mismo pensamiento de Elena es el que motivó a la neurocientífica estadounidense Wendy Hill a estudiar los besos. La mujer explicó en sus estudios que las sustancias que contiene la saliva nos ayudan a evaluar a una pareja para decidir si es la idónea. El mismo concepto fue explicado por el escritor italiano/argentino José Ingenieros, quien en términos más poéticos estableció que “dar un beso anhelado es poner alas a una esperanza”. Clasificación básica y esencial El rector del Instituto Superior de Ciencias de la Salud, Claudio Santamaría reconoce cuatro tipos de besos: * Secos o sociales: Son los besos en la mejilla o arrojados al aire. También el mariposa o esquimal. Suelen ser breves y sin intercambio de saliva. Se utilizan, en mayor medida, para saludar y hay regiones (como algunas ciudades del sur de Francia) donde se estila dar tres veces cada vez que se saluda. * En la boca: Es el dado en los labios pero con apenas contacto, con poco intercambio de saliva. De duración un poco más larga que él anterior. Muy usual en la pareja, y en ciertas familias es una muestra de afecto. Estimula, da confort y es una clara señal de afecto. * Profundo o francés o húmedo: En la práctica se introduce la lengua en la boca de la persona a la que se está besando. Es el de mayor intensidad. Es un beso con intercambio de saliva, y de mayor duración. Involucra más de 30 músculos y se intercambian tanto PH como gérmenes. Produce en el cuerpo el mismo efecto que el Viagra o los estimulantes naturales. * Corporales y o sexuales: Son besos de alto contenido erótico, que se desarrollan durante la seducción, el cortejo o la relación sexual. De amplia variedad y duración, con o sin intercambio de fluidos corporales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *