La tarifa de agua potable y cloacas en Río Negro tendrá un aumento del 25 por ciento a partir de las facturaciones de diciembre, pagaderas en los primeros meses del año próximo.
El gobernador Alberto Weretilneck firmó el martes el decreto N° 1794 que autoriza a la concesionaria ARSA a un alza del 25 por ciento en sus tarifas.
Actualmente, el costo por el servicio de agua potable y desagües cloacales de ARSA oscila de 70 pesos a 88 pesos bimestrales, considerando los montos básicos para los usuarios con medidores o para la tarifa “presunta” (estimación frente a la ausencia de la aparatología).
“El nuevo régimen -según el artículo 2° del decreto N° 1794- entrará en vigencia a partir de su publicación en el Boletín Oficial”, estimada para la próxima semana, es decir, los primeros días de diciembre.
Así, su aplicación será inmediata y alcanzará a las facturas con vencimientos en enero y febrero. Ambos servicios acumulan unos 190 mil usuarios.
En los fundamentos, Weretilneck recuerda que ARSA requirió un aumento del 72,55 por ciento después de considerar las subas autorizadas en los dos últimos años y y evaluar la “variación de los costos para el período 2010/2013 que llegó al 137,26 por ciento”.
En respuesta, el Departamento Provincial de Aguas -como autoridad de control de esa concesión- avaló un aumento del 60,56 por ciento, considerando que ARSA “requiere elevar su nivel de ingresos para restablecer su equilibrio económico y financiero que permita la sustentabilidad operativa del servicio”.
Al final, el gobernador autorizó un 25 por ciento, “fundamentado en la necesidad de minimizar el impacto en la economía de los usuarios y sin perjuicio de instruir posteriores etapas de ajustes conforme a la necesidad de sostenibilidad económica de la concesión, de acuerdo al estudio y conclusiones de la presente revisión y a la evaluación integral sobre los niveles de subsidios a ARSA”.
En ocasión de su petición al DPA, ARSA detalló la evolución de sus variantes de costos en el período 2010-2013, resaltando las erogaciones por salarios en un 101,65 por ciento, seguido por un 15 por ciento en energía, un 6,64 por ciento en químicos, un 3,90 por ciento en mantenimiento y un 5,14 por ciento en otros gastos. En contrapartida, las alzas de tarifas fueron de un 10 por ciento en el 2011 y de un 25 por ciento en el 2012.
En sus fundamentaciones el decreto -que firman Weretilneck y el ministro de Obras y Servicios Públicos, Fernando Vaca Narvaja- también recuerda que el DPA consideró 19 presentaciones de usuarios y, entre otras consideraciones, el órgano de control recomendó de que “en la próxima revisión tarifaria se considere el análisis de toda la estructura tarifaria y la realización de audiencia pública”.
La mayoría de las objeciones giraron en torno de la deficiente calidad del servicio, sobre todo en las ciudades más grandes donde, muchas veces, la gran demanda hace colapsar las plantas potabilizadoras.
El propio Weretilneck, durante una visita realizada a Cipolletti a fines de octubre, consideró que el pedido de aumento formulado por ARSA era “excesivo”, aunque no descartó otro posible incremento más adelante, aunque no dio mayores precisiones sobre este punto.