El asesino de Sergio Sorbellini y Raquel Lagunas, el 12 de Marzo de 1989

RN 24 accedió a la imágen por “dictado de rostro”, del asesino de Sergio Sorbellini y Raquel Lagunas, el 12 de Marzo de 1989, en la zona rural de Río Colorado. Es un documento inédito y que se genera a partir del compromiso de su autor, ex – integrante de la Policía de la provincia de Río Negro.

En el mes de diciembre de 1997, mediante Oficio nº 5046 8-97, de fecha 02-12-97, firmado por el Juez de Instrucción Juan M.Torres / secretaría de Sandro Gastón Martin, del Juzgado de Instrucción nº 8 de General Roca; en causa caratulada: “COMISARIA nº 11 s/investigación doble homicidio” (Expte. nº 3642-8-89), un integrante de la fuerza policial rionegrina fue comisionado a la ciudad de Rio Colorado para ponerse a disposición de la Comisión Policial Especial (a cargo del entonces Oficial Principal GUSTAVO CALVO) con la finalidad de realizar un identikit de acuerdo a los dictados que me haría una persona.

LLegó a Rio Colorado tarde (no recuerda exacto, pero eran pasadas las 00,00 hs), al día siguiente se hace presente en la Comisaría, lo llamaron a Gustavo Calvo y lo pasó a buscar. Le explicó de que se trataba y le dijo que iban a ir a buscar a un señor que era un testigo clave de esta investigación.

En un vehículo particular se trasladaron a la localidad de La Adela-La Pampa, pues le informó Calvo que este señor residía allí. Llegaron a la casa y no lo encontraron, e inmediatamente regresaron a Rio Colorado.

Por la tarde le informa Calvo que habían localizado al señor testigo y que al otro día por la mañana estaría presente para realizar el “dictado de rostro”.

Así fué, por la mañana se hizo presente el señor y para tener reserva del caso (en las comisarías son muy chusmas), se trasladaron a una de las casitas de un predio del ACA, donde Calvo residía.

Allí, tanto Calvo como los otros dos integrantes de la Comisión, se retiran y lo dejan en privado con este señor.

Se presentaron, le dijo el motivo por el cual estaba citado, le mostró el Oficio; le dijo su apellido: BIRGÉ, y que vivía en La Adela.

El señor, era de un porte tipo alemán, de ojos claros, medianamente tímido en un principio, después con unos mates se relajó. Lo hizo sentir cómodo y le pidió que le relatara lo que él había visto…(JCL está escribiendo y se le pone la piel de gallina)…y contó todo con lujos y detalles:

“…por aquél día, habíamos decidido con mi hermano y otro amigo ir a pescar. Salimos en un falcon, y cuando volvíamos nos quedamos sin nafta “justo enla subidita, ahí” (se refería al llegar a la ruta). Entonces mi hermano estaciona el auto sobre la banquina en contramano (lo empujamos un poquito), y decide ir a buscar nafta al pueblo (es auxiliado por alguien) y se vá con nuestro amigo, yo me quedo cuidando el auto y las cosas que teníamos. Me quedo fuera del auto apoyado, mirando “para el campo”, al rato escucho “varios tiros, unos cuantos” que se escuchaban desde el campo, parecían tiros de “22″, y me quedé mirando y pensé que alguno andaría cazando. De repente miro así y desde el camino de tierra venía muy rápido, desde una distancia de unos “300 metros ó más, no sé”, un auto color blanco. Venía en dirección a donde yo estaba parado, como para subir a la ruta; cuando lo tengo más cerca veo que es un RENAULT 18 COLOR BLANCO, no ví la patente.

Adentro venían tres tipos, uno manejando con acompañante y otro atrás. El que manejaba era uno medio pelado…un tal (y hace un mobre por todos conocido) , frena para subir a la ruta y pasan al lado mio a una distancia de dos metros más o menos, el acompañante medio que da vuelta la cara; y el que venía atrás… ESE SI LO VI MUY BIEN, me mira y alcanzo a ver que esconde “para abajo” un rifle 22. Y salen “como para Rio Colorado”… me quedé pensando en esos tipos, y me quedó grabada la cara del que me miró (que iba sentado atrás) y que escondía el rifle…”.

“DESPUES ME ENTERO QUE AHI HABIAN MATADO A LOS CHICOS”, relata Birgé.

“Pasaron los días (continúa relatando Birgé) y como yo realizo trabajos de albañilería, un día voy a salir temprano para trabajar y en la puerta me habían dejado un papelito escrito con amenazas, yo temblaba de miedo, no comenté con nadie, rompí bien chiquito el papel y lo hice desaparecer. Al poco tiempo seguía recibiendo estos anónimos con amenazas y cada vez más fuertes, me ponía muy mal. Ni le conté a mi señora. Andaba todo el día mal, de noche no podía dormir, mi señora me preguntaba qué me pasaba… nada, decía yo. Y así fue como un año que estuve… hasta que un día mi señora se enoja y me dice: “te noto muy raro hace tiempo, no tendrás otra, no??”, no, le dije… Un día no aguanté más y conté…fué un alivio, yo había visto algo y por eso las amenazas.”

Después de ése relato, pasaron con el señor Birgé al trabajo: reconstruir mediante el “dictado de rostro” la cara de ésa persona (que él juraba, nunca más se olvidaría).

Fué un trabajo muy lento, con mucha paciencia, y el señor Birgé iba dictando las facciones de este tipo.

JCL dice: “No recuerdo, pero creo que estuvimos tres o cuatro horas… puliendo los detalles hasta que por fin pudimos “armar” ése rostro que él no olvidaba. Finalizada mi tarea coloqué el identikit sobre un mueble, a una distancia de un metro aproximadamente, y le dije que lo observara y que me dijera si debía corregir algo…”

“De repente el señor Birgé, con un brazo apoyado en la mesita, agacha su cabeza, con la otra mano se toma la cara y se larga a llorar … y le pregunto si le pasa algo malo; y dice: “…no señor, no. Pero ésa es la cara que yo ví… por éso lloro…”. Luego de la calma, llamé al Oficial Calvo, que llegó en unos minutos y ahí finalizó mi trabajo.”

“El auto en cuestión, era el Renault 18 de Legislatura (según investigaciones). Pasaron como cuatro o cinco meses y me trajeron fotografías (que consiguieron) del tipo que yo había dibujado, y para sorpresa…ERA EL MISMO!!!, POR ESO NUNCA ME OLVIDO ROSTRO, claro que han pasado unos años y ahora estará cambiado. Es más a ése tipo le hicieron allanamientos, y se sabe quien es, yo no recuerdo el nombre, pero si me lo dicen me acuerdo… el que sabe todo bien es Gustavo Calvo.”

“Siempre me quedó grabado este caso, y más sabiendo que se tapó todo…AUN SIENTO MUCHO ASCO POR TODO ESTO. ES UNA INJUSTICIA LO QUE HICIERON CON ESOS CHICOS…!!! Ojalá, Dios quiera y que se reabra la causa y que vayan todos a la cárcel…” finaliza JCL.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *