Esta semana, el gobierno nacional dará a conocer una nueva medida de peso para equilibrar una coyuntura económica que muestra complicaciones en los niveles de actividad. Se trata de un plan de obras públicas que incluye la construcción de más de 120 mil viviendas sociales, soluciones habitacionales y refacciones de hogares en todo el país, con una inversión total de $ 45 mil millones. En lo formal, es el relanzamiento del Plan Federal de Viviendas, pero con niveles de inversión superiores: de hecho, este año se duplicarán los desembolsos previstos para el corriente. Según adelantaron a Tiempo Argentino distintas fuentes, se espera que el próximo jueves la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, haga el anuncio en Casa de Gobierno, en un acto con gobernadores, intendentes y sindicatos.
La iniciativa irá en paralelo al plan Pro.Cre.Ar, que habilita viviendas para los privados con capacidad de ahorro y de acceso al crédito. Y con los mecanismos para compra de vivienda usada a través de los Cedines (ver aparte). En este caso, el nuevo plan Federal abordará alternativas de proliferación de edificaciones para los sectores más bajos de todo el país. El mecanismo de desembolso del dinero será en dos partes, y los fondos provendrán en forma exclusiva del Tesoro Nacional y serán administrados por los Institutos de la Vivienda de las provincias: el primer año, el 2014, se invertirán más de $ 15 mil millones, el doble de lo que estaba previsto para el período. Luego, ya en 2015, se finalizará la inversión total con los $ 30 mil millones restantes. Además, no habrá un monto fijo de dinero destinado para cada provincia, sino que se pagará en base a las necesidades y pedidos de obra de cada distrito. Con esto se moldeará el dinero de acuerdo a las necesidades.
Con esto, en el gobierno esperan reactivar el empleo en la construcción y la actividad en las ventas de cemento. Algunos se animaron a describir este flamante nuevo capítulo del programa país de viviendas como una ramificación, a escala más amplia, del Plan Más Cerca, en el que a diario trabaja Planificación con los principales jefes comunales del Conurbano Bonaerense. Justamente, el objetivo de este programa es lograr un efecto inmediato en la concreción de obras, priorizando el uso de mano de obra intensiva que logre impacto en las economías locales de los municipios.
Si bien no hay cálculos oficiales, desde el sector privado estiman que este shock en la obra pública evitará que caigan los puestos de trabajo, permitiendo mantener los actuales 385 empleos de obra.