Un proyecto es una actividad intencional, sentida y querida por muchas personas que lo imaginan, elaboran y ejecutan en su persistente búsqueda por lograr el noble objetivo de enriquecer la calidad de vida de toda la comunidad. Esto y mucho más significa el Proyecto Costanera para mi y para quienes me acompañaron durante las distintas gestiones en que me tocó encabezar el Ejecutivo Municipal. Sueños, ideas, acuerdos que nacieron por el 85 en charlas con Don Pablo Pizá, que culminaron con la firma de un convenio que aspiraba a contar, en el futuro, con una costanera “ de puente a puente”
Despejar la costa de nuestro río, desmalezar, parquizar, iluminar, descubrir un espacio público que por su cercanía a las zonas más pobladas se convertiría en un lugar de disfrute colectivo. Gozar de “mirar el río” es un derecho de todos, ese fue nuestro objetivo y para eso trabajamos.
Pudimos concretar un tramo que nos permite comprobar hoy, viendo la masiva concurrencia de ciudadanos, que no nos equivocamos, valió la pena. Al llegar al tramo de costa que linda con el terreno de Don Pablo Pizá, propiedad del Municipio, escriturado oportunamente, rubricado por el Dr Gerardo Grill por entonces en representación del Juez de Paz, no se nos permitió continuar, interponiendo los siguientes recursos:
la presentación de un recurso de amparo que fue desestimado por la Justicia
la presentación de una denuncia penal a mi persona por violación de domicilio. Mediante Oficio 5776/14 la Justicia resuelve sobreseerme. Adjunto copia de la Cédula de Notificación para su conocimiento
En definitiva, no existen hoy impedimentos legales para concretar la obra planificada. El gobierno del pueblo de Río Colorado, sea cual fuere su color político, tiene la obligación de dar continuidad al Proyecto Costanera en el sector comprendido entre los terrenos del Sr Marcos Mao y del Sr Pedro Pulita en una primera etapa, contando con la propiedad de la costa registrada en las oficinas de Catastro municipal y provincial. No es un derecho del Sr Víctor Tomaselli tirar un alambrado hasta el agua, con este accionar está usurpando un espacio que es de todos nosotros. Hace 4 años no estábamos violando ningún domicilio. Sólo pretendíamos abrir una calle que permitiera la libre circulación de personas, una calle como la que cualquiera de nosotros tiene frente a su casa.
Ojalá se comprenda la legitimidad de nuestro reclamo, la solidaridad de nuestra intención y la necesidad de ejecutar el proyecto construido para que TODO EL PUEBLO VIVA EL RIO. El sueño de “ puente a puente” es posible. Sólo se trata de apropiarse, hacer propio el Proyecto Costanera y actuar en consecuencia.
