(NOTI-RIO) Mientras algunas calles barriales se sumergen en lo más oscuro de las penumbras ni bien cae el sol que genera malestar a los vecinos, otras como las instaladas sobre el andén de la estación de Ferrocarril se encuentran innecesariamente iluminadas a lo largo de todo el día desde hace casi dos meses.
En el mes de febrero la administración municipal reparó y colocó luminarias con un fondo que aporta cada uno de los vecinos de la ciudad en la Cooperativa Eléctrica.
Desde hace más de 50 días las nuevas lámparas por alguna falla técnicas no se apagan y provocan un significativo derroche de energía que bien podría ser evitado.