El gobierno nacional reunirá a los intendentes que ejecutan planes habitacionales federales con el objetivo de garantizar la continuidad de más de 3.000 viviendas en Río Negro.
Catorce municipios construyen con el Plan Techo Digno aunque el recambio gubernamental en la Nación generó cierta incertidumbre en su continuidad. El miércoles se confirmó que el ministerio del Interior llamará a los intendentes involucrados para repasar la situación de esas ejecuciones, previéndose la convocatoria también a la Cámara de Constructores, que preside Juan Castelli.
Con diferentes niveles de avance, los planes de los 14 municipios sumán 3.085 viviendas, centradas en Bariloche (871 unidades), Cipolletti (404), Viedma (372) y Roca (231). Las restantes 1.207 se construyen en Cervantes, Río Colorado, Choele Choel, Godoy, Conesa, San Antonio, Fernandez Oro, Jacobacci, Cordero y Sierra Grande.
La convocatoria quedó resuelta en una audiencia en Buenos Aires del diputado nacional Sergio Wisky y los intendentes Mariano Lavin de Fernandez Oro, Yamile Direne de Valcheta, Nélson Iribarren de Sierra Grande y Miguel Martínez de Huergo con funcionarios de Interior. Esta cartera concentró el Plan Techo Digno, bajo la Secretaría de Vivienda y Hábitat, a cargo de Domingo Amaya.
Cada municipio tiene su problemática aunque hay asuntos comunes. Por caso, los intendentes pretenden que el gobierno nacional garanticen transferencias de los fondos y la construcción de obras complementarias.
Los planes habitaciones contienen dos convenios. El primero centrado en la ejecución de las casas propiamente dichas, y el segundo corresponde a la infraestructura comunitaria. De éstas, algunas aún no fueron formalizadas entonces los intendentes quieren rubricarlas con las nuevas autoridades.
Foulkes tiene un caso puntual: quebró la constructora de unos de los barrios y requiere la cesión del mencionado contrato a esa empresa.
La mayoría de los contratos originalmente fueron firmados con gobiernos municipales gobernados por el Frente para la Victoria. Gran parte de ellos ya son administrados por radicales o por Juntos Somos Río Negro.
Entre las justicialistas, Alejandra Mas continúa gobernando Conesa y ejecutan tres barrios. Dos de ellos -con 88 viviendas- con un avance de un 85% mientras el tercero no llega al 50%, con fondos atesorados. Por eso, su atención está en concretar los convenios complementarios. Ayer aún no había sido convocada pero no dudará en concurrir por los “beneficios” que esa gestión traería en “viviendas y en trabajo” mientras recuerda que los planes tienen su origen en la gestión del senador Miguel Pichetto.
Gustavo Gennuso tiene un panorama distinto en Bariloche, con 871 unidades, en dos barrios. El plan de 376 “ya está concluido”, pero el intendente se enfoca en las obras de infraestructura complementaria. En cambio, las 435 unidades no se iniciaron aunque admite que gran parte de la plata fue enviada, pero advierte que se debe precisar las construcciones complementarias ya que algunas deben realizarse antes que las viviendas.
El municipio andino tiene otra derivación. Unos 87 millones de los fondos nacionales habría sido usados por la administración de María Martini. Gennuso parece más cauteloso y, a pesar que admite un faltante, aclara que todavía debe clarificarse a qué corresponde.
Reclamo de los privados
Las constructoras tienen sus reclamos pendientes con Nación. La Cámara insiste que los valores de los contratos y el mecanismo de actualización de los costos requiere un análisis de las autoridades nacionales.
Esta discusión no será sencilla. La misma corresponde a las empresas pero, en definitiva, incide en la postura de los gobiernos locales, a partir que las constructoras trasladan esas demandas a los intendentes.
Hay una segunda etapa de Programa Techo Digno y corresponde a viviendas tramitadas, pero sin contratos firmados. Viedma registra 400 unidadas para licitar, pero la prioridad del intendente José Luis Foulkes está en concluir las 372 unidades, con más de un 80% de ejecución. Un barrio lo construía Baszkir, que quebró entonces el gobierno municipal necesita ceder a otra empresa su conclusión aunque, también, debe cerrar el convenio y financiamiento de obras complementarios para formalizar una plena conclusión.
El cupo de 400 viviendas será un segundo paso, admite Foulkes. Ya fracasaron dos licitaciones convocadas para ejecutar esos planes. Ambas coincidieron con el proceso electoral nacional y, además, los montos oficiales estaban por debajo de los costos de mercado, según las empresas, entonces no existieron ofertas.