Muchos intendentes, como el de Río Colorado, han recibido la recomendación de enunciar su cercanía y simpatía por el PRO

Hace cincuenta días que el nuevo gobierno se ha puesto en marcha. El plazo se aplica no solo al gobierno nacional, abarca los dos niveles restantes, las provincias y municipios. Existía un plazo clásico, acortado en los nuevos tiempos, que hablaba de los primeros cien días como claves. El reacomodamiento político del país en medio del verano, fiestas y vacaciones se ha fagocitado la mitad de ese plazo, desde lo teórico reservado para las iniciativas y la indulgencia. El país se debate en un enrarecido clima en medio de una gran incertidumbre potenciada por los escasos cincuenta días de nuevo rumbo. Lo cierto es que los tiempos se agotan y muchos temas requieren urgente definición, no queda espacio para dudar, el margen para equivocarse está consumido, y el gobierno debe medir el espacio entre la esperanza proclamada y las acciones pendientes. Pobreza cero, guerra al narcotráfico, bajar la inflación, generar confianza, atraer inversiones, erradicar la corrupción son parte del menú de la propuesta que hoy gobierna. En nada se podrá avanzar si el gobierno pierde el rédito político, si no genera la confianza mediante la concreción de un rumbo claro y firme que si es acertado mucho mejor. Macri no puede darse el lujo de dudar, y demorarse es una muestra de confusión y debilidad.

En esta línea hizo declaraciones a este medio el diputado nacional de Cambiemos Sergio Wisky en dos temas que involucran a la provincia. Puso el dedo en la llaga al referirse a las obras públicas nacionales, especialmente las rutas 22 y 23 ‘hay altas sospechas de irregularidades en su ejecución‘ y precisó un número que es tan vergonzoso como llamativo: la rotonda de ingreso a San Antonio en la ruta tres con el acceso a la ciudad va por trescientos treinta millones y aún no está terminada.

Agregó que es el mismo dinero que reclama todo el Alto Valle para paliar la crisis de la fruticultura que involucra directamente a dos mil productores, unos veinte mil trabajadores rurales y del empaque e implica indirectamente al treinta por ciento de los rionegrinos. Todo equivalente al costo de una rotonda. De no creer, y mucho menos que nada suceda con ello, al menos hasta ahora. Alguna señal hay desde Santa Cruz donde se termina de intervenir la delegación de Vialidad Nacional en esa provincia.

En prueba de lo que decimos el gobierno nacional aportará doscientos millones a la fruticultura y seiscientos de préstamos. Así lo anunciaron los funcionarios nacionales, con el consiguiente enojo de los chacareros y la calificada presencia del gobernador de Río Negro que se mostró como un tercero en la cuestión. Reiteramos, ciento treinta millones menos que la rotonda de platino que engalana el Golfo de San Matías.

El peronismo vía el senador Miguel Pichetto y el legislador Raúl Martínez reclamaron la continuidad de las obras en cuestión, enfocando sobre la desocupación que genera la paralización y la necesidad de la provincia de contar con esa infraestructura terminada. Todo indicia que la continuidad no será viable sin revisar lo realizado y mucho menos aún con la estructura profesional, técnica y política responsable hasta la fecha. Desde lo político el peronismo preocupado por las obras también tendrá que opinar, y eventualmente explicar, sobrelas evidencias de irregularidades. Donde veamos una sospecha de corrupción no autorizaremos la continuidad de las obras fue la definición de Guillermo Dietrich a cargo del Ministerio que hasta hace sesenta días regenteara Julio De Vido y en el mismo sentido opinó Javier Iguácel, Interventor de Vialidad Nacional.

El gobierno rionegrino aventó dudas y cumple con los salarios durante la segunda semana del mes hasta el día doce. Pero como venimos diciendo tapa con la frazada los salarios y destapa todo lo demás. Sigue acumulando contratos y proveedores impagos con licitaciones anunciadas sobre ejecuciones paralizadas. Hizo trizas el compromiso de abonar parte de los certificados de obra pública entre el veinte y treinta de enero que ya pasaron para la última semana de febrero. Para la coyuntura adoptaron un método tan simple como efectivo: el titular del IPPV, Jorge Barragán dejó de atender los teléfonos y el de Obras Públicas, Carlos Valeri mantiene su nivel de nulo presentismo.

En este último caso es toda una esperanza el restablecimiento del vuelo Viedma Bariloche de Aerolíneas Argentinas que es de esperar tenga al ministro barilochense part time entre sus primeros usuarios. Consignamos que esto será a partir del próximo primero de abril. Donde se nota una mezcla de preocupación y revuelo es entre los intendentes que con previsible olfato se anotician que las buenas noticias para sus administraciones no vendrán como hasta ahora desde Viedma sino que hay que mirar a Buenos Aires. Hay varios planes, entre ellos un resurgir del papel del senador Pichetto, que los seguidores del macrismoahora ven de ojos celestes por sus críticas y distanciamiento del kirnerismo. Pruebas al canto fueron las declaraciones de Máximo Kirchner que le enrostró su falta de consecuencia con el gabinete cristinista y con Axel Kiciloff especialmente. El senador, con pocos caminos para elegir, pone en juego su presidencia de bloque y ocupa el espacio de los traficantes de armas en las guerras con los indios, corriendo el riesgo de terminar ultimado con balas en el pecho por los blancos y con flechas en la espalda por los indios.

El nivel de deudas municipales y especialmente las nuevas obras que vendrán del gobierno nacional activan los despachos de Pichetto, Wisky y no muchos más. Desde la provincia Weretilneck mira con reservas la situación de Bariloche, siempre cara y explosiva. Con dudas a Cipolletti y con preocupación agrega a Viedma donde sus encuestas registran mermas en los niveles de aceptación del gobierno municipal. La coyuntura capitalina no es la mejor con floja temporada turística, paralización de obras, la inseguridad siempre presente y las tomas ilegales de terrenos y viviendas. Muchos intendentes, como el de Río Colorado por ejemplo, han recibido la recomendación de enunciar su cercanía y simpatía por el PRO, absteniéndose de mencionar su pertenencia originalen Juntos Rio Negro.

Lo cierto es que en este escenario conviven tres polos de poder: el gobierno provincial, el rol residual pero vigente del peronismo a través del senador Pichetto y la incipiente conformación y trascendencia de Cambiemos con el gobierno nacional detrás. Como en aquellas escenas hilarantes de La Pantera Rosa en que la persecución de varios autos en un mismo laberinto termina en un choque múltiple. Esperemos un final mejor, por ahora alcanza para mostrar confusión y demoras.

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