(NOTI-RIO) La totalidad de los empleados salineros se mantienen inflexibles con la medida de fuerza frente a la planta que funciona en La Adela para evitar que el despido de 9 personas y aseguras que se podrá intensificar el reclamo y no descartaron un corte de ruta si no llegan repuestas favorables a los trabajadores.
Mientras se espera la conciliación obligatoria por Trabajo Pampeana, aseguran que los telegramas de despidos junto a las liquidaciones listas y su entrega serían inminentes para los ocho obreros de planta y la persona en administración.
La protesta que se inició el jueves pasado se lleva adelante en la puerta de ingreso de la compañía salinera industrial el Progreso (CIPSA SA) que funciona sobre ruta nacional 22 a la altura del kilómetro 851.
Los directivos que llegaron desde la ciudad de Buenos Aires donde se encentran las oficinas administrativas y de ventas para informarles la drástica medida argumentando que la planta estaba pasando por una situación difícil, debido que hace cerca de tres años que no ha habido cosecha de sal por problemas climáticos.
La semana pasada el presidente de la firma, Pablo Yoshimitsu junto a los asesores contables y legales, se reunieron brevemente con el gremio donde le informaron el despido empleados, algunos de elles tienen 12 años de antigüedad, debido que la empresa no puede extraer sal desde hace tres años y se quedaron sin la materia prima y no podían mantener a la totalidad del personal.
Los trabajadores que mantienen la protesta denunciaron que los responsables de CIPSA nunca buscaron el dialogo con el sindicato y habrían rechazado el acompañamiento del estado provincial pampeano quienes habrían intentado aportar paliativos económicos para minimizar la crisis.
Durante la mañana de ayer (lunes) los manifestantes recibieron el acompañamiento de otros gremios locales de de Río Colorado, las familias, vecinos de La Adela como de autoridades municipales quienes se ofrecieron como intermediarios.
Los 22 empleados de la empresa salinera se encontraban cerca del calor que emanaban las cubiertas encendidas, iban juntado bronca con el paso de las horas y la mayoría coincidían que si no comenzaban a llegar repuestas favorables, intensificarían la protesta que podría llegar hasta un corte de ruta cerca del lugar, en momento clave que está ingresando el turismo a la Patagonia.
“Un 40% del personal se queda sin trabajo y detrás de ese trabajador hay una familia, hay chicos” se mostro molesto Rodrigo Rodríguez delegado gremial que agregó “Nos llegó una información que la empresa había rechazado subsidios del gobierno pampeano, que trataba de cubrir un porcentaje de los haberes de todo el personal. Nosotros no vamos abandonar a los trabajadores que están a punto de ser despedidos.”

