(NOTI-RIO) Una fuerte tormenta que se desató ayer (viernes) en la tarde que se desató sobre Río Colorado y La Adela, signada por la gran cantidad agua caída en pocas horas, que superó los 150 milímetros, provocó anegamientos críticos prácticamente en general, causaron al menos medio centenar de familias debieron autoevaluarse e reinstalarse en casas de familiares.
El mal clima obligó a suspender las clases en los turnos tarde, vespertino y noche.
Las inundaciones principalmente en los barrios más bajos como Unión, Villa Mitre, Buena Parada y las zonas rurales, provocaron que los pozos ciegos se desbordaran y en algunos casos el agua servida ingreso a las viviendas.
También el sistema cloacal que administra la empresa ARSA, al igual que los canales, desagües, como la laguna que sirven para contener y escurrir el agua de lluvia luego de tres horas colapsó por completo.
El fenómeno meteorológico que comenzó después de mediodía y perduró durante toda la tarde causaron serios perjuicios con las innumerables en más de la mitad de la zona céntrica de la ciudad, causando caos en el tránsito, con manzanas enteras cortadas y lo conductores de vehículos optaban por transitar en contramano.
La ciudad estuvo por más de tres horas divididas e incomunicada, luego que la acumulación de agua sobre la avenida San Martin en los dos pasos a nivel ferroviarios, impidieran el paso de los autos menores.
En los barrios el malestar de los vecino fue mayor, debido que en la mayoría de las calles de tierras que desbordaban de agua, terminaban por ingresar a las viviendas.
Se registraron decenas de autos varados que debieron ser auxiliados por maquinas pesadas para serios del aprieto.
El agua acumulada que “borro” gran parte de la tarde a las veredas, causó destrozos en algunas casa céntricas, volteando las paredes de un quinchos e una, una habitación en otra y en varios árboles grandes añejos.
En media docena de casos, los socorristas al acudir con la ayuda, se encontraron con las paredes electrificadas y se vieron obligados a cortar la energía de las viviendas, para evitar una desgracia.
Los vecinos debieron recurrir a todo tipo de recursos para tratar que el agua ingresara a las viviendas, aunque en muchos casos los esfuerzos fueron en vano.
El trabajo fue intenso para el personal que prestan servicios en los cuarteles de bomberos, las unidades policiales, los organismos oficiales y empleados municipales, quienes debieron cortar el transito, asistir a las familias sacando de las viviendas.
Vecinos solidarios con camiones colaboraron con los afectados sacando vehículos encajados o trasladando los muebles de una vivienda a otra.
Un momento tenso se registró cerca de las 17 horas, personal de bomberos y policía, tuvieron que sacar del interior de una precaria vivienda, a Roberto Currinca, de 98 años. El abuelo sin movilidad fue trasladado hasta la casa de un familiar.
Desde la comuna acondicionó el gimnasio municipal, el gimnasio de barrio Unión, el salón de usos múltiples en Buena Parada, y otros sectores para albergar a las familias que ocasionalmente debieran recibir asistencia.
Además se prepararon bolsones de alimentos, ropa y de elementos de higiene.
También durante el “caos” la red solidaria local, asistió a familias y comenzó una campaña para recolectar, comida, agua y artículos no perecederos para repartirlos entre los más necesitados.
























































